domingo, 24 de noviembre de 2013

Capítulo 39.

Narro: Y así es como pasó mi cumpleaños, todo tan feliz. Hasta que vino la noche...
No había nadie en casa. Sus padres se fueron de fiesta, o a saber dónde. Y bueno, nosotros estábamos solos.
-Alberto: ¿Y qué hacemos ahora?
-Yo: No sé, ¿jugamos a la Xbox?
-Alberto: Como quieras.
-Yo: Eso quiere decir que no, ¿verdad?
-Alberto: Si quiero Jennifer.
-Yo: Joder, ¿qué te pasa ahora conmigo?
-Alberto: Nada…
-Yo: En fin.
-Alberto: Es que mira, tú quieres jugar y yo… Yo quiero otra cosa. Pero no creo que tú si quieras.
-Yo: Dime qué cosa…
-Alberto: Dejemos esto, ¿sí? No vas a querer…
-Yo: ¡Joder! ¿Qué es? ¿Acaso es salir a la calle desnuda o algo parecido?
-Alberto: Tiene algo que ver con lo de desnuda…
-Yo: ¿Alberto? ¿Estás bien?
-Alberto: Pues claro, ¿por qué?
-Yo: Pues no sé, me dices eso...
-Alberto: Somos novios, ¿qué hay de raro en eso?  
-Yo: No sé, no estoy preparada.
-Alberto: ¿Crees qué yo si?
-Yo: ¿Por qué insistes tanto? Solo me quieres para eso ¿verdad? Me lo has dejado demasiado claro, venga me voy de aquí.
Narro: Estaba muy enfadada, nunca pensé que él me quería solo para eso. Así que decidí irme de casa un rato. Y así hice, me fui a la calle y me quedé en la puerta a llorar. Pero alguien me tocó el hombro.
-XxX: Lo siento.
-Yo: ¿Ahora?
-Alberto: Era una broma, joder. Quería saber que decías. De verdad. ¿Crees que me importa solamente eso?
-Yo: Sí.
-Alberto. Pues no.
Narro: Y me besó. Realmente no estaba acostumbrada a esto, aún no me entraba en la cabeza eso de que él y yo somos novios. 
-Alberto: Anda, tira para casa.
-Yo: Voy mi sargento.
-Alberto: Mi tonta. 
Narro: Nos fuimos para dentro y estuvimos jugando a la Xbox un buen rato. Vale, lo reconozco, me ganó un par de veces. Pero yo también le gané, eh. 
-Alberto: Te gané.
-Yo: Eres un tramposo.
-Alberto: Eso dicen siempre los perdedores.
-Yo: Te odio.
-Alberto: Sabes que no. 
-Yo: Me enfado contigo.
Narro: Y como de costumbre, me besó de nuevo. Pero esta vez, se podría decir que no era un beso normal. Sino, un beso que llegaría a más. 
-Alberto: ¿En serio quieres hacer esto?
-Yo: Sí...
Narro: Pero cuando él se iba a quitar la camiseta, alguien entró. Era... 

miércoles, 5 de junio de 2013

Capítulo 38.

-Yo: Esta vez si que seré directa, me gustas. Estoy locamente enamorada de ti. No me arrepiento de nada, y menos de ahora mismo decírtelo. Te amo, y aunque seas mi primo siempre te amare.
-Alberto: Yo... También siento lo mismo. He estado enamorado de ti desde siempre.
Narro: Me quedé sorprendida, jamás pensaba que iba a decir aquellas palabras las cuales me hicieron la chica más feliz del mundo.
-Yo: Te amo.
-Alberto: Yo más, pequeña.
Y así, llegó mi cumpleaños.
-Alberto: Buenos días pequeña.
-Yo: Buenos días.
-Alberto: Que cara de dormilona tienes.
-Yo: -me empecé a tapar con las sábanas la cara- No me mires.
-Alberto: Vamos, si te he estado mirando toda la noche.
-Yo: Al final, jamás voy a dormir contigo.
-Alberto: No me hagas esto.
-Yo: No quiero levantarme, no hay colegio, no hay nada.
-Alberto: Claro que si hay algo.
-Yo: ¿El qué?
-Alberto: Tu cumpleaños, pequeña. Felicidades, te amo. -y me besó-.
Narro: Jamás pensé en que mi cumpleaños 15 sería así. Todos los días lo había soñado, pero nunca había pensado que algún día se hiciera realidad. Al final, tienen razón, los sueños se cumplen. Pero cuando te das cuenta, luego ese sueño se convierte en pesadilla.
-Alberto: Vamos Jenny, a despertarse.
-Yo: No, déjame dormir.
-Alberto: ¿Quieres que te haga cosquillas?
Yo: Adelante.
Narro: Me empezó hacer cosquillas, yo soy tan bruta que siempre empiezo a dar patadas. Así que sin querer, le di una patada en sus partes.
-Yo: ¿Estás bien?
-Alberto: ¿Tú que crees?
-Yo: Lo siento mucho, de verdad.
-Alberto: Nos quedaremos sin hijos por tu culpa.
-Yo: ¡¿Qué?!
Narro: ¿Escuché bien? ¿Dijo que no tendríamos ÉL Y YO hijos por mi culpa? Quiero despertar de este sueño.
-Alberto: Que no tendremos hijos por haberme dado ahí abajo.
-Yo: Alberto, no creo en los para siempre.
-Alberto: Yo si, así que vamos a tener muchos hijos. ¿Te imaginas una mini-Jenny? Sería tan preciosa como su madre.
-Yo: ¿Y un mini-Alberto? Sería un pequeño niño perfecto.
-Alberto: Como su madre.
-Yo: Te quiero.
-Alberto: Te amo.
Narro: Y así es como pasó mi cumpleaños, todo tan feliz. Hasta que vino la noche...

lunes, 27 de mayo de 2013

Capítulo 37

Fuimos directas hacia el tren, en lo que pasó que chicos se pusieron a decir cosas de Justin, y no buenas.
Yo, no me callo nada, así que les dije:
-Yo: ¿Tienes algún problema con Justin?
-Uno: Si, es gay.
-Yo: No, no es gay. ¿Y sí lo fuera de verdad qué pasa? Eres un puto homófobo. Ojalá un hijo tuyo saliera "gay" como tú los llamas. Al fin y al cabo somos todos personas. Ah, y el criticarlo no te va a hacer más importante. Y él esta aquí por su música, no por sus relaciones entre chicos o chicas.
Narro yo: Ahí les dejé callados a todos. No dijeron nada más.
Yo, empecé a cantar baby. Bueno, yo y todas las Beliebers que habían por ahí.
Cuando acabó el trayecto, los tíos los cuales insultaron a Justin me miraron mal. Y yo, les miré aún más mal. ¿Que se creían?
Mi prima y yo estuvimos un buen rato esperando a su madre, la cual tardaba mucho en venir. Vi mi móvil, estaba sonando. Era Alberto.
*Llamada telefónica*
-Yo: ¿Si? ¿Dónde estáis?
-Alberto: Perdón, al final tengo que ir yo. Estoy apunto de llegar.
-Yo: Vale, no tardes. Tardón.
-Alberto: Yo también te quiero.
Y ahí acabó la llamada.
Después de unos eternos minutos, vimos como estaba corriendo Alberto hacia nosotras.
-Alberto: ¿Qué tal chicas? ¿Todo bien? -No podía casi ni respirar-.
-Yo: Respira, tranquilo. Y todo perfecto.
-Alberto: Pues vámonos a casa.
Durante el camino, andando, no pasó nada de lo que no pueda pasar. Llamé a mi abuela para decirle que íbamos a cenar mañana a su casa, y ya está.
Cuando entremos en casa, mi prima se fue a dormir, y yo, me puse en el ordenador. Aunque primero me puse a bailar y cantar. Estaba que no me lo creía.
Al cabo de unos días, estaba muy pegada a mi primo. Pasaba todo el rato con él y sus amigos. Y yo, le iba a confesar que me gustaba, no podía más.
-Yo: Alberto, ¿podemos hablar en privado? Tú y yo solos.
-Alberto: Claro, vamos.
-Yo: Esta vez si que seré directa, me gustas. Estoy locamente enamorada de ti. No me arrepiento de nada, y menos de ahora mismo decírtelo. Te amo, y aunque seas mi primo siempre te amare.
-Alberto: Yo...

Continuará....

domingo, 12 de mayo de 2013

Capítulo 36.


-Alberto: ¿Estás nerviosa?
-Yo: ¿Tú que crees?
-Alberto: Demasiado.
-Yo: Te quiero.
-Alberto: ¿Sabías que yo más?
-Yo: Imposible.
-Alberto: Venga, duerme. Mañana será un gran día. Lo intuyo.
Narro: Cerré los ojos, y me dormí.
Me desperté, creo que era muy temprano. Miré el reloj y eran las 8 de la mañana.
Fui al lavabo y me eché agua en la cara. Luego de eso, fui a desayunar. No había nadie despierto en casa. Puse la tele y no había nada interesante. Así que me puse a mirar Doraemon. Como me encantaba. Siempre los veía, en catalán.
Mientras veía Doraemon sentía una mirada hacia mí. Me sentía un poco incómoda, la verdad. Me fije al lado de la tele, y vi Alberto mirándome. Despeinado y sin camiseta. En ese mismo instante me gustaría follarmelo ahí. Pero no.
-Yo: ¿Qué me miras?
-Alberto: A ti, ¿algún problema?
-Yo: Sí, que sí me sigues mirando así te violo. Vas provocando.
-Alberto: Que tonta. ¿Otra vez viendo Doraemon?
-Yo: Sí, jo, me encanta. Ven, siéntate al lado mío. -se sentó al lado mío, y yo me apoyé en su pecho-.
-Alberto: ¿Sabes una cosa Jenny?
-Yo: ¿Qué cosa?
-Alberto: Que eres lo mejor de mi vida.
-Yo: Te quiero mucho.
-Alberto: Siento ser un gilipollas.
-Yo: No lo eres. Y sí lo eres, eres el gilipollas más bueno del mundo.
Narro: Y así, pasó la mañana. Era como las 6 de la tarde, mi tía estaba trabajando dentro de poco venía. Así que me metí en la ducha. Después de ducharme, dije a mi tía de que me planchara el pelo.
Y así lo hizo.
Prepare todo, hice una pancarta. Me llevé unos boligrafos para pintarme, después de meterme todo en el pequeño bolso de Justin, mi prima y yo fuimos al tren a por una amiga suya.
Estaba nerviosa, aunque no se notara.
Estábamos ya en la cola, joder, muchísima cola había. Estuvimos esperando un buen rato, desde fuera se escuchaba cantar a Carly Rae Jepsen, mi prima y yo nos pusimos a cantar y a bailar en la cola.
Dentro de un gran rato, entremos. Justin aún no había llegado, dijeron que el concierto se retardaba un poco.
Estaba mirando para todos los lados, estaba demasiado nerviosa, había mucha gente, ahí estaban mis hermanas. Miré el marcador, y ahí estaba, los números, esos números que me hicieron que me de un ataque de nervios. Todo el mundo gritaba los números. Yo,por dentro también lo hacia, y ya sólo quedaba 10 segundos.
-Yo: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. -empecé a chillar, estaba tan ilusionada-.
El concierto fue de lo mejor, a la salida me compré un par de cosas. Y mi prima me regaló una camiseta. De Justin, claro. Fuimos directas hacia el tren, en lo que pasó...
Continuará...

viernes, 10 de mayo de 2013

Capítulo 35.


-Alberto: Antes un beso.
-Yo: ¿Solo uno?
-Alberto: Los que tú quieras.
Le di un beso, pero de repente él giró la cara y entró mi prima.
-Yo: Oh, Dios, que susto.
-Mi prima: Perdón. No quería interrumpir.
-Yo: No has interrumpido nada. Él ya se iba a vestir.
-Mi prima: El desayuno está en la mesa.
-Alberto: Ya voy.
Narro: Alberto se cambió delante de mí, a él no le importaba, no sé como lo hacía. Era tan perfecto. Me lo quedé mirando durante un gran tiempo. Él se dio que le estaba mirando.
-Alberto: Soy sexy, ¿verdad?
-Yo: ¿Eh? Sí, sí. -no me enteré bien de lo que me dijo, así que dije sí por decir-.
-Alberto: Lo sabía, demasiado.
-Yo: ¿Demasiado qué?
-Alberto: Que soy demasiado sexy.
-Yo: Superas la palabra sexy y todo. -dije con demasiada ironía-.
-Alberto: Me amas. ¿Estás nerviosa? Dentro de poco ya es el concierto de Justin.
-Yo: Lo sé. Que ganas.
-Alberto: Ese chico te hace feliz. Me alegra saberlo.
-Yo: Demasiado feliz.
-Alberto: Sé que en el futuro estareis juntos y os vais a casar y tener hijos.
-Yo: JAJAJA, ¿pero qué dices? Eso nunca pasará.
-Alberto: Cuando te vea, se enamorara de ti.
-Yo: Lo dudo.
-Alberto: No seas tan negativa.
-Yo: No lo soy, sólo digo la realidad.
-Alberto: Por favor, ¿que tío no quiere que te abras de piernas para él? Incluso yo.
-Yo: ¿Te drogas?
-Alberto: No.
-Yo: Pues yo creo que sí.
-Alberto: ¿Sólo por decir verdades tengo que drogarme? Sabes muy bien que eres demasiado guapa. Rubia, ojos azules y con el físico estupendo. ¿Algo más? Yo te follaba.
Narro: En ese mismo instante sólo pensé: ¿por qué no lo haces?
Se notaba que era mi primo, decíamos las mismas barbaridades.
-Yo: Por favor, Alberto, soy tu prima.
-Alberto: Podrías ser mi follaprima, ¿no?
-Yo: Idiota. -le di un pequeño golpe en el brazo-.
-Alberto: Bueno, me tengo que ir al instituto. Te quiero.
-Yo: Yo más, adiós. Pasalo bien.
Narro: Se fue, bueno, se fueron. Mi prima y él.
Me fui acostar de nuevo, sólo daba vueltas a la cama. Mi tía se había ido a trabajar, y yo no sabía que hacer. Ha estás horas de la mañana sólo quería dormir, pero no podía. Cerré los ojos, y ya en ese mismo instante era por la tarde. Escuché gritos.
-Yo: ¿Qué pasó?
-Alberto: ¿Con el que dijo que te amaba?
-Yo: Gilipollas. ¿Qué son esos gritos?
-Alberto: Amigas...
-Yo: Oh, vaya. -mi cara cambió, estaba triste-.
-Alberto: ¿Vamos a comer?
-Yo: No tengo hambre.
-Alberto: Vamos, Jenny.
-Yo: He dicho que no y punto.
*Y así pasaron los días, era 15 de Marzo. Sólo faltaba un día para el concierto. ¿Nerviosa? No, lo siguiente. Empecé a recordar los momentos que me metía en el baño para llorar, porque sabía que jamás iría a su concierto. El primer día que me enteré sobre las entradas mis padres me dijeron que no. Yo, dije que no pasaba nada. Pero me encerré en mi habitación a llorar. Pensaba que jamás iría a un concierto suyo.
Pero mira, al final, lo conseguí.
Estaba en la habitación de mi primo, que costumbre de estar en su habitación.*
-Alberto: ...
Continuará..

domingo, 5 de mayo de 2013

Capítulo 34.


-Yo: ¿Por qué te quiero tanto Alberto? ¿Por qué? Jamás he amado tanto a alguien como a ti. Te amo tanto... Ojalá que algún día, me mires de otra forma como lo hago yo.
-XxX: Ya te miro desde la misma forma que me miras tú.
-Yo: Alba, joder, que susto. No me hagas esto otra vez.
-Mi prima: Tendrías que ver tu cara.
-Yo: Eres imbécil. Vete con Adrián, anda. Déjame a mí en paz.
-Mi prima: ¿Celosa?
-Yo: Uy sí, me encantas. Soy lesbiana. Lesbian for Alba.
-Mi prima: Idiota. Y la próxima vez podría haber sido Alberto.
-XxX: ¿Que podría haber sido yo?
-Mi prima: Os dejo solos. Adiós. Buenas noches. -se fue-.
-Alberto: Di.
-Yo: Pues... Que... -me puse nerviosa, no sabía que inventarme-. Estaba pensando en voz alta, y no eran cosas buenas sobre ti.
-Alberto: Oh, vaya. Mejor que no me enteré de lo que pensaste.
-Yo: Sí, sí. -ni siquiera escuché lo que me dijo-. Bueno, buenas noches.
Narro: Después de toda aquella escena, por fin, me dormí.
Me desperté muy tarde, o eso creía. Miré el reloj y eran las 7:35.
-Yo: Alberto, Alberto despierta.
-Alberto: Mmmm
-Yo: Levanta. Recuerda, tú aún tienes instituto.
-Alberto: No quiero. Me encuentro mal.
-Yo: Que crío. Mira, no soy tu madre pero como no te levantes te hecho agua fría.
-Alberto: No eres capaz.
Narro: Me levanté de la cama rápidamente, fui a la cocina y llené un vaso de agua fría. Fui a la habitación.
Así que quería jugar con fuego... Pues se quemara. Aún seguía ahí tumbado.
Le eché todo el vaso de agua fría por el cuerpo.
-Alberto: Jennifer Jiménez Salguero como te pille juro que te arranco la cabeza.
-Yo: JAJAJAJAJAJAJA, dijiste que no era capaz, JAJAJAJAJAJAJA. -no podía parar de reírme-.
-Alberto: Para de reirte.
-Yo: No puedo. JAJAJAJAJAJAJA. Que me meo.
-Alberto: Jennifer...
-Yo: Venga, duchate. Ah, no. Que ya te he duchado yo. JAJAJAJAJAJAJA.
-Alberto: Eres idiota.
-Yo: Por algo somos primos.
-Alberto: Te quiero.
-Yo: ¿Matar?
-Alberto: Te quiero mucho.
-Yo: Venga, vístete.
-Alberto: Antes un beso.
-Yo: ¿Solo uno?
-Alberto: Los que tú quieras.
Le di un beso, pero de repente él giró la cara...
Continuará.

Capítulo 33


-Mi mejor amiga: Jenny, por favor. JAJAJAJAJAJA, estás loca.
-Yo: Por Alberto...
-Mi mejor amiga: ¿¡CÓMO!?
-Yo: Me gusta Alberto, me encanta.
-Mi mejor amiga: Pero.. Es tu primo.
-Yo: Ya sabes que a mí no me importa nada.
-Mi mejor amiga: Lo sé. ¿Vamos a por un helado?
-Yo: Vamos.
-Mi mejor amiga: Pero esta vez no enseñes el culo.
-Yo: No lo haré.
Narro: Fuimos a por helados, la tarde pasó rapidísima al lado de ella. Ya eran las 21:00 así que no fuimos a casa.
-Mi mejor amiga: Tía, me tengo que ir ya a mi casa. Te quiero.
-Yo: Adiós, te quiero mucho más. -nos despedimos dándonos dos besos, en la mejilla-.
Narro: Entré en casa, estaba agotada, entré chillando, como lo hacía habitualmente, Alberto salió como de la nada. Me asusté y me dí con toda la pared en la cabeza.
-Alberto: ¿Estás bien?
-Yo: Sí, solo un golpe tonto.
-Alberto: Bueno, lo siento por asustarte.
-Yo: No pasa nada. Estoy acostumbrada a recibir golpes.
-Alberto: ¿Cómo?
-Yo: Olvida lo que dije.
-Alberto: ¿Vas a querer cenar?
-Yo: No, estoy agotada. ¿Podré dormir en tu cama?
-Alberto: Toda tuya.
-Yo: Gracias, buenas noches. -le di un abrazo, y un beso-.
Narro: Fui a la habitación de mi primo, pero lo extraño es que vi una camiseta de chica que no era mía. En fin, no le di mucha importancia a eso, así que fui a lavarme los dientes. Después de eso, me duche, cuando me duche,que tardé 15 minutos como mucho, salí y me encontré con una escena no demasiado agradable. Mi prima con Adrián, ¿estos no se cansan nunca?
-Yo: -tosi falsamente-.
-Mi prima: Ups, perdón. No sabía que estabas aquí.
-Yo: Pues lo estoy. Y ahora, si me lo permitis me voy a dormir. Buenas noches.
-Mi prima: Buenas noches. Descansa. -y mi prima se fue con Adrián-.
Narro: Cuando se fueron, cerré los ojos, per no podía dormir. Estaba dando tantas vueltas a la cama, que hasta me caí al suelo. No me hice daño, ya que estaba acostumbrada a caerme. Fui a coger el móvil, pero no sé donde podría estar. Así que dejé de buscar. Me cansé de dar vueltas sin sentido alguno en la cama. Así que me puse a pensar. A pensar en voz alta.
-Yo: ¿Por qué te quiero tanto Alberto? ¿Por qué? Jamás he amado tanto a alguien como a ti. Te amo tanto... Ojalá que algún día, me mires de otra forma como lo hago yo.
XxX: Ya te miro desde la misma forma que me miras tú.
Continuará...

sábado, 4 de mayo de 2013

Capítulo 32.


-Yo: Déjame hablar. ¿Lo del otro día? ¿Recuerdas? Me dijiste que me amabas, y no como de familia sino como algo más.
-Alberto: ...
-Yo: ¿Vas a decir algo?
-Alberto: ...
-Yo: Te estoy hablando a ti.
-Alberto: Lo sé Jenny.
-Yo: Pues di.
-Alberto: No sé como decirte esto.... Jenny tú... Sólo quiero que te hagas pasar por mi novia.
-Yo: ¿Qué? No, no.
-Alberto: Por favor.
-Yo: No has respondido a mi pregunta.
-Alberto: No, no me gustas. Tranquila.
-Yo: Menos mal. -sonreí, con la sonrisa más falsa del mundo-.
-Alberto: ¿Estás bien?
-Yo: Perfectamente. Pero no voy a ser tu novia... De mentira, claro.
-Alberto: Por favor Jennifer. Hazlo por David.
-Yo: No me llames Jennifer. Y a David ni me lo menciones, ¿clarito?
-Alberto: Pero dime que sí.
-Yo: No. -y me fui-.
Narro: Sabía que algo bueno no era. Sabía que todo era una mentira. Odio esto. Odio mi vida. Me odio a mí misma.
Fui a la habitación de mi prima, y la veo liandose con Adrián. Yo mejor me iba de ahí.
Fui al comedor donde estaba mi tía.
-Mi tía: ¿Qué pasa?
-Yo: Nada. Estoy nerviosa, ya sabes, el concierto de mi Justin.
-Mi tía: ¿Ya tienes todo preparado?
-Yo: La verdad que no, pero aún hay tiempo. Me quedaré aquí por semana santa, ¿verdad?
-Mi tía: Sí, y tus padres también vendrán.
-Yo: Oh, yo no sabía eso.
-Mi tía: Te echan de menos, Jennifer.
-Yo: Y yo a mi madre también.
-Mi tía: ¿Hoy no vas a salir?
-Yo: No tengo muchas ganas.
-Mi tía: Podrías quedar con tu mejor amiga de aquí. ¿Te acuerdas de ella? Ella se acuerda mucho de ti.
-Yo: Sí que me acuerdo de ella...
-Mi tía: ¿Quieres que llame a su madre?
-Yo: ¿Lo harías? Te adoro tita, eres la mejor.
-Mi tía: Te quiero mucho, Jennifer.
Narro: Mi tía llamó a la madre de mi mejor amiga de Barcelona. Cuando dejó de hablar, me miró con una cara demasiado alegre.
-Mi tía: Dice que vendrá hacia aquí. Se quedará toda la mañana, y está tarde salir y eso.
-Yo: Gracias, te quiero. Me voy a vestir. Ahora vengo.
Narro: Me vestí y después de vestirme, justamente, picaron, era mi mejor amiga. La mañana pasó rápida. Cuando ya era las 16:30 o así salimos a la calle.
-Yo: Estoy cansada de caminar.
-Mi mejor amiga: Vamos, corre.
-Yo: Esos niños me van a comer el culo, en serio. -y me bajé los pantalones y enseñe el culo-.
-Mi mejor amiga: Jenny, por favor. JAJAJAJAJAJA, estás loca.
-Yo: Por Alberto...
-Mi mejor amiga: ¿¡CÓMO!?
Continuará...

Capítulo 31.


Narro: Joan y Adrián me hicieron caso y se fueron a dormir. Alberto, jamás me hace caso... Pero se quedó tumbado en su cama. Estaba mirando al techo muy pensativo.
-Yo: ¿En qué piensas tanto? Se te ve demasiado concentrado.
-Alberto: En ti.
-Yo: Alberto, yo...
-Alberto: Shh, no digas nada. Cierra los ojos. -los cerré, claramente-. Y a dormir.
Narro: No me esperaba eso, pero al instante me quedé dormida abrazada a él. Me encantaba dormir con él, más bien me gustaba pegarme a él. Me encanta su olor.
Abrí mis ojos, y miré al lado de mi cama, no estaba Alberto. No le di mucha importancia, así que fui a desayunar.
-Yo: Buenos días familia.
-Mi prima: Buenos días. ¿Qué tal has dormido? Escuché ayer muchos gritos por la habitación de Alberto...
Al instante me puse roja como un tomate.
-Mi prima: Te me pones roja y todo.
-Yo: No paso nada. Gritaba porque estaba asustada.
-Mi prima: ¿Tan grande la tiene?
-Yo: Eres una cerda.
Narro: Desayune, y me fui a lavar los dientes.
Hoy no tenías muchas ganas de salir ni de nada. Así que hoy me quedaría en casa.
Cuando acabé de lavarme los dientes, salí del lavabo y fui a buscar a mi prima. Pero tengo tanta mala suerte que al salir del lavabo me tropecé con mi primo.
-Yo: Perdón. -ni siquiera le miré a la cara, no podía-.
-Alberto: Me podrías mirar a la cara, al menos.
-Yo: Alberto, no estoy de humor. No quiero pelear.
-Alberto: Mira, no sé que pasó ayer. Pero estaba un poco ido. Así que seguramente que era todo mentira.
-Yo: Pero...
-Alberto: Pero nada, todo mentira.
-Yo: Déjame hablar. ¿Lo del otro día? ¿Recuerdas? Me dijiste que me amabas, y no como de familia sino como algo más.
-Alberto: ...
-Yo: ¿Vas a decir algo?
-Alberto: ...
-Yo: Te estoy hablando a ti.
-Alberto: Lo sé Jenny.
-Yo: Pues di.
-Alberto: No sé como decirte esto.... Jenny tú............
Continuará...

viernes, 3 de mayo de 2013

Capítulo 3O.


Pero de repente giré para adelante la cabeza, para mirar por la puerta, y vi a alguien. Del susto, caí al suelo. Vi tres sombras. Empecé a llorar. Estaba asustada, alguien ha entrado en casa.
Cerré la puerta silenciosamente y me dejé caer en ella mientras lloraba y apoyaba mis manos en mis rodillas.
Cuando de repente alguien intenta abrir la puerta. Yo con todas mis fuerzas no dejé que la abrieran. Pero cuando de repente alguien grita:
-XxX: Jenny, joder. No te voy hacer nada.
Narro: ¿Cómo sabía mi nombre? Así que abrí la puerta. Era Alberto y sus amigos. Tenía la necesidad de pegarle a los tres. ¿Quién se creen que son para asustarme así?
-Yo: Vosotros lo de imbécil lo superais, ¿verdad?
-Alberto: Tienes los ojos un poco rojos. ¿Por qué has llorado mi amor?
-Yo: ¿Mi amor?
-Adrián: Estás preciosa con ese pijama.
-Alberto: Cuidado con mirarla, es mía.
-Yo: Yo no soy de nadie.
-Alberto: Y tanto que sí eres de alguien, y ese alguien se llama Alberto. -se empezó acercar a mí, estábamos demasiado cerca-.
-Yo: ¿Podrías alejarte un poco de mí? Me siento acosada.
-Alberto: Estás demasiado buena, prima.
-Yo: ¿E...Est...Estás borracho?
-Alberto: ¿Yo? He bebido muy poco.
-Yo: ¿Eres idiota? ¿En serio?
-Alberto: Lo e hecho por ti.
-Yo: ¿Por mí?
-Alberto: Estás todo el día en mi cabeza, joder. Cuando alguien te mira, no sabes lo celoso que me pongo. Y lo que ha pasado está tarde... Me has destrozado el corazón, joder. Eres... eres mi vida. Te amo. Jenny, sal de mi cabeza. Pero jamás de mi vida.
Narro: Empecé a llorar. Era tan... Tan él. Era único. Pero lo nuestro es imposible, además, está borracho. Dice cosas sin sentido.
-Yo: Por favor, iros a dormir.
-Alberto: Yo sólo dormire si es contigo.
Narro: Joan y Adrián me hicieron caso y se fueron a dormir. Alberto, jamás me hace caso... Pero se quedó tumbado en su cama. Estaba mirando al techo muy pensativo.
-Yo: ¿En qué piensas tanto? Se te ve demasiado concentrado.
-Alberto: En ti.
Continuará..

jueves, 2 de mayo de 2013

Capítulo 29.


No sé sí él aún seguía delante mío, estaba en otro mundo en el cual no era la realidad. Seguía aún pensando en como reaccionar. Yo solo obtuve el decir un triste oh de mi boca. No sé sí aún seguiría ahí. No me importaba. Sólo sí es un sueño, quería despertarme ya. Al fin pude reaccionar, por mi mala suerte no había nadie. Busqué Alberto por toda la habitación y ni rastro de él. ¿A lo mejor fue una imaginación? No, él estaba aquí. En frente mío. Era casi imposible que no fuera real.
Me asusté, alguien tocó a la puerta.
-XxX: ¿Jenny? ¿Qué haces ahí?
-Yo: Oh, Alba. ¿Sabes dónde está Alberto?
-Mi prima: Sí, justamente acaba de salir ahora. Y con cara de mosqueado. ¿Qué ha pasado?
-Yo: Oh -suspire aliviada, no había sido una imaginación mía-. Ya sabes, se enfada por todo.
-Mi prima: ¿Te vas a quedar ahí todo el día?
-Yo: Oh, no, JAJAJA. Ya salgo.
Narro: Tenía que pensar en todo lo que había pasado. Sí esto había sido real... ¿Alberto realmente me quiere? Tenía mis dudas. Aún ni sabía sí lo que había dicho lo sentía de verdad.
La mañana pasó rápida, y no vi Alberto por ninguna parte. ¿Dónde se habrá metido?
Ya era la hora de cenar, y tampoco aparecía. Bueno, mejor. Estaría más tranquila. Cené tranquilamente. Luego me fui al cuarto de mi primo, el cual estaba vacío. Notaba raro que no estuviera él o alguno de sus amigos.
Mientras pensaba en donde podría estar, me quedé dormida en su cama.
Me desperté a la media noche,.sonó algo raro. Abrí los ojos lentamente.
-Yo: ¿Alberto? ¿Eres tú?
Me levanté rápidamente de la cama, la cual cuando puse un pie en el suelo caí. Había notado como sí alguien me hubiera cogido de los pies. Estaba asustada. Me levanté del suelo, y encendí rápidamente la luz.
No había nadie, ni nada. Mirada a todos los lados pero es que ni siquiera había nada. Me asome para ver sí había alguien despierto. Pero oí un sonido raro detrás mío. Me giré, y no veía nada. Presentia que había algo o alguien. Me estoy volviendo loca.
Pero de repente giré para adelante la cabeza, para mirar por la puerta, y vi a alguien. Del susto, caí al suelo. Vi tres sombras. Empecé a llorar. Estaba asustada, alguien ha entrado en casa.
Continuará...

Capítulo 28.


-Yo: ¿Eres gilipollas? ¡NO MIRES!
-XxX: Hija mía, que soy yo.
-Yo: Alba, eres idiota. Traeme una toalla.
-Alba: Mejor que te la traiga Alberto, GRR. Adiós.
-Yo: Te odio, puta.
Narro: Y se fue,sí, así como lo leeís. Fue a por Alberto. ¿Esta niña es gilipollas? Como la odio. De repente escuche que tocaron a la puerta.
-Yo: ¿Quién?
-XxX: Soy Alberto. Me dijo Alba que necesitas una toalla. ¿Me dejaras entrar?
-Yo: Alberto, estoy desnuda.
-Alberto: Por favor, Jenny, somos primos. No haré nada que tú no quieras.
-Yo: Quiero que dejes la toalla en el suelo y que te vayas.
-Alberto: Como la señorita lo desee.
Narro: Abrí la puerta un poquito, exactamente me había hecho caso. Así que rápidamente abrí la puerta y cogí la toalla. Me cambie y todo eso. Luego de salir me encontré a mi primo enfrente de la puerta ¿acaso me quería matar de un susto este inútil?
-Yo: ¡AAAAH! ¿Me quieres matar de un susto?
-Alberto: Quiero hablar contigo, siéntate.
-Yo: Dime.
-Alberto: Mira, te quiero.
-Yo: ¿Sólo es eso? -me levanté de donde estabamos sentados, la cama, pero él me cogió de el brazo. Y yo me giré, quedemos pegados. Frente a frente-.
-Alberto: Te amo. No como prima.
Narro: Ahí me quedé en shock. No sabía que hacer. Estábamos tan juntos del uno al otro... No podía mantener la respiración, estaba en no sé donde. ¿Cuantas veces había deseado qué esas palabras salieran de su boca? Tantas veces... Esto me parece algo no real. No sé que quería hacer. ¿Y sí es una broma? ¿Y sí sólo quería ver como reaccionaba para luego contarselo a sus amigos y reírse de mí? Aún estaba ahí en shock. No sabía que decir ni que hacer.
No sé sí él aún seguía delante mío, estaba en otro mundo en el cual no era la realidad. Seguía aún pensando en como reaccionar. Yo solo obtuve el decir un triste oh de mi boca. No sé sí aún seguiría ahí. No me importaba. Sólo sí es un sueño, quería despertarme ya.
Continuará...

miércoles, 1 de mayo de 2013

Capítulo 27.


Capítulo 27.
-Yo: Mira, voy a ir al grano. Alberto yo... No quiero vivir más.
-Alberto: ¿Por qué? ¿Qué pasó con ese imbécil? Juro que va a morir cuando le vea. O al menos se quedará sin piernas. Y sin cabeza. Quiero sacarle sus sesos.
-Yo: Ya, Alberto, ya.
-Alberto: No, ya no. Ese es un hijo de puta. No sé que te habrá dicho o que te ha hecho. Pero lo va a pagar caro, muy caro.
-Yo: Alberto, me dijo que era una apuesta y que quién me iba a querer a mí sí soy una gorda...
-Alberto: Dame tu móvil.
Narro: Le di mi móvil, aunque ni siquiera pensé en nada. Sabía que sí no se lo daba, iba a ser peor. Sólo escuchaba hablar él:
-Alberto: Hola. ¿Eres Xavi?
-Alberto: Eres un hijo de la gran puta. Juro que sí te veo por la calle, será ese él último día que la veas. Porque a ella no le llama gorda ni Dios, ¿entiendes? Eres un gilipollas, una apuesta... Pues te la metes por el puto culo. Hijo de puta.
Narro: Y colgó. Vi en su mirada que tenía mucha rabia. Esto no me gustaba...
-Yo: ¿Alberto?
-Alberto: ¿Sí?
-Yo: Por favor, no le hagas nada.
-Alberto: Tú primero vete a duchar y ya luego tendremos una charla...
Narro: Cogí mi ropa y me fui a duchar. Pero cuando me metí en la ducha vi que alguien se había metido en el lavabo. Yo no dije nada, mientras que no abrieran las cortinas de la ducha... Miré un poco apartando las cortinas, y me encontré Alberto meando.
-Yo: ¡ALBERTO!
-Alberto: No me chilles. ¿Sí?
-Yo: ¿Qué haces?
-Alberto: Intentando mear.
-Yo: Oh, lo siento.
Narro: A mí, no me importó nada que estuviera ahí. Lo contrario. Me sentía protegida. Acabé de ducharme, y cogí una toalla. La cual no había en ningún sitio. Mierda.
-Yo: ¡Alberto!
...
No contestó nadie.
-Yo: Joder, Alberto. -chille aún más fuerte-.
...
Pero nada, no estaba.
-Yo: Me cago en mi vida. ¡¡¡¡ALBERTO!!!! -chille con todas mis fuerzas-.
Narro: Y ahí, de repente, se abrió la puerta del lavabo.
-Yo: ¿Eres gilipollas? ¡NO MIRES!
Continuará...

martes, 30 de abril de 2013

Capítulo 26.


Xavi: Mira, Jenny, yo... Eres una tonta. ¿Crees que de verdad te voy a querer? ¿A ti? Por favor, estás gorda. Todo era una broma, más bien una apuesta. Gracias por hacerme ganar 50 €. Puta.
Narro: En ese mismo instante solo quería desaparecer, todo el mundo nos estaban mirando. Mi prima vino hacia mí, y sin importar la lluvia me abrazo. Pero cuando vio que empecé a llorar, se giró y le dio una buena torta.
-Mi prima: ¿Tú eres gilipollas? Juro que sí te vuelvo a ver te parto la cara, imbécil. Has echo llorar a mi prima, y encima le has llamado gorda. Serás hijo de puta. Es que juro por mis muertos que como te vea otra vez por Barcelona no saldrás vivo.
Narro: Yo, la estuve agarrando fuerte. Él se asustó y se subió al coche rápidamente. Mi prima estaba aún gritando cosas absurdas.
-Yo: Ya, relajate.
-Mi prima: ¿Qué me relaje? Por favor Jenny, mira como estás.
-Yo: Estoy bien.
-Mi prima: Vale que esté lloviendo, pero tus lágrimas se ven igual.
-Yo: Abrazame, por favor.
Narro: Mi prima me abrazo, yo lloraba en su hombro. No podía más. Mi vida era una mierda en todo. No quería vivir.
Mi prima y yo, entremos en casa. Estábamos empapadas. Y por mala suerte nos vio mi tía.
-Mi tía: ¿Cómo que venís tan mojadas? ¿Qué te ha pasado Jennifer?
-Yo: Es que... -empecé a llorar, otra vez, no me daba vergüenza llorar en frente suya. Era mi familia. Pero tengo tan mala suerte que salió mi primo y sus amigos-.
-Mi primo: ¿Jenny? Ven.
Narro: Abraze a mi primo, no soportaba más esto. Así que le susurre al oído:
Alberto, tengo que decirte toda la verdad.
Yo aún seguía abrazada a él. No me quería soltar, ni yo a él. Pero dejé de llorar.
-Mi tía: Venga, ves a cambiarte. Y ya de paso duchate.
-Yo: Voy.
Narro: Fui a la habitación de mi primo, la cual estaban mis cosas. Detrás mío estaban mi primo y sus amigos. Pero Alberto, les dijo algo a sus amigos. Porque se fueron fuera.
-Alberto: ¿Qué verdad me quieres decir?
-Yo: Mira, voy a ir al grano. Alberto yo...
Continuará...

Capítulo 25


De repente ya no vi nada más, sólo negro.
Ahí supe que ya era el último día de mi vida. Que ya no volvería a ver a mi familia. A mi madre, a mi tía, a mi prima... Y sobretodo Alberto...
No podría estar sin Alberto jamás. Para mí, era mi vida. Y siempre lo va a ser. Eran mis días en los que salía el sol. Para mí, él era, lo es y lo será siempre lo más grande.
De repente abrí los ojos. Sólo veía que la lluvia caía en mí. Estaba en la arena tirada. Ni siquiera recordaba nada. ¿Dónde estaba? Tenía la imagen borrosa. No podía ver mucho, y más con la lluvia que caía en mis ojos.
-Yo: ¿Quién eres?
-XxX: Soy Xavi, ¿estás bien?
-Yo: Oh, sí, creo. Estás empapado, te vas a resfriar.
-Xavi: Con tan solo de salvarte a ti la vida, me daría igual todo.
-Yo: Oh, Xavi. Yo, no merezco esto de ti.
-Xavi: Tienes razón, mereces mucho más. Vamos, está lloviendo. Y con esta lluvia nadie quiere estar en la playa. -me cogió de la mano-.
-Yo: Xavi. Mírame. -se giró y me miró-. Me gustas.
-Xavi: ¿De verdad? Me haces el chico más feliz de mi vida. Te quiero.
-Yo: Yo muchísimo más. -le sonreí y esta vez no era una sonrisa falsa-.
-Xavi: Vámonos, que nos vamos a enfermar.
Narro: Nos fuimos corriendo, estaba empezando a llover mucho. Vi a mi prima a lo lejos la cual estaba sonriendo mucho. Aunque esta lluvia le había estropeado, de nuevo, el día de playa. Ella estaba feliz. No dijo nada, yo tampoco le dije nada. Estaba en otro mundo. Así que me subí al coche dónde vinieron los amigos de "mi chico". Nadie dijo nada, así que pusieron la radio. Justamente salió una canción de Justin, boyfriend, yo me puse a sonreír como una tonta y empecé a cantarla. Todos se me quedaron mirando. Pero yo era feliz.
Cuando ya pasó todo eso y nos llevaron a casa de mi tía, Xavi me dijo:
-Xavi: Mira, Jenny, yo... Eres una tonta. ¿Crees que de verdad te voy a querer? ¿A ti? Por favor, estás gorda. Todo era una broma, más bien una apuesta. Gracias por hacerme ganar 50 €. Puta.
Continuará...

Capítulo 24.


-Alberto: Porque me pongo celoso...
-Yo: ¿Cómo? -empecé a sonreír-.
-Alberto: Ya sabes, celos de hermanos...
-Yo: Oh, claro. JAJAJAJAJAJA. Que tonta. -se me quitó la sonrisa de la cara-.
-Alberto: ¿Te pasa algo?
-Yo: Pues sí. -dije sin pensar-.
-Alberto: ¿Qué te pasa?
-Yo: Eemm, pues... Que... Bueno, que no me dejas ir. Y yo sí quiero ir.
-Alberto: Te dejo ir, pero con una condición.
-Yo: ¿Sí?
-Alberto: Que no te toque. Como te toque me encargo de dejarle sin esa cara bonita.
-Yo: JAJAJAJAJAJA. Vale. Adiós. Te quiero. -le di un abrazo-.
-Alberto: Te quiero mucho más.
Narro: Cogí mi bikini y me lo puse, luego cogí un vestidito y me lo puse. Tenía las muñequeras puestas. Estaba ya lista. Cogí un bolso donde puse ropa de recambio y algunas cosas para la playa. Avisé a mi tía para sí nos podía llevar y sí, nos pudo llevar. Cuando estábamos en la playa no vimos a los chicos. De repente alguien me cogió por detrás.
-Yo: Xavi, que susto. Mira, esta es mi prima.
-Mi prima: Encantada, me llamo Alba.
-Xavi: Igualmente, bueno, yo me llamo Xavi.
-Mi prima: Ya lo sabía, mi prima me ha hablado mucho de ti. Y sobretodo del beso magnífico que os disteis. -yo le di un codazo-. Auch, sí es verdad.
-Xavi: Oh, JAJAJAJAJAJA, no lo sabía. Bueno, Alba, ahí está con el que hablaste el otro día.
-Mi prima: Os dejo solos. Luego nos vemos.
-Xavi: Mira Jenny, voy a ser muy claro. Me gustas.
-Yo: Pues...
-Xavi: No digas nada, sé que te gusta el chico ese que se puso celoso cuando nos vio dándonos un beso.
-Yo: Xavi, no sé que pensar. Yo, bueno, joder.
-Xavi: No digas nada, sólo disfruta.
Narro: Y de repente, me beso. Me estaba empezando a gustar. Pero esto sería lo peor que he echo. Jamás me he besado tanto. Me separé rápidamente.
-Xavi: ¿Qué pasa?
-Yo: Adiós. -me fui corriendo a saber donde y empecé a llorar-
Narro: Me senté en la orilla del mar. Pensando en mi vida. Me quité el vestido, y dejé la bolsa en el suelo. Y me bañé en la playa. Estaba fría, demasiado fría. No había casi nadie, normal, no hacia sol ni nada. Hacia un poco de frío. Pero a mi no me importaba nada.
Empecé a nadar, y me aleje mucho de la orilla donde estaban mis cosas.
Pero cuando de repente vino una ola grande, y me llevó por encima. No podía salir. Me estaba ahogando. De repente ya no vi nada más, sólo negro.
Continuará...

Capítulo 23


Mi prima: Me gusta Alberto, y nos hemos besado.
-Yo: ¡¿QUÉ!?
-Mi prima: JAJAJAJAJA. Deberías ver tu cara. Me meo. JAJAJAJAJA.
-Yo: Eres imbécil.
-Mi prima: Deberías decírselo.
-Yo: Ya se lo dije, pero..
-Mi prima: ¿Se lo has dicho? ¿Te ha pedido salir? ¿Qué ha pasado?
-Yo: Le he dicho que todo era una broma.
-Mi prima: Por favor, Jenny. ¿Por qué no se lo dices ya? Él, también te quiere.
-Yo: No me hagas ilusiones.
-Mi prima: No te las hago. Tía, tienes que decírselo ya.
-Yo: Es que no puedo... -de repente sonó mi móvil-.
*Llamada telefónica*
-Yo: ¿Sí? ¿Quién es?
XxX: ¿No te guardaste mi móvil?
-Yo: -miré el móvil-. Oh, sí, el chico de la playa. ¿No es así?
Chico de la playa: JAJAJAJAJA sí. Pero me puedes llamar Xavi.
Yo: Oh, claro. No sabía tu nombre.
-Xavi: ¿Quieres quedar? Con amigos y eso...
-Yo: Oh, por mí perfecto. ¿Puedo traer a mi prima?
-Xavi: Y tanto.
-Yo: ¿Dónde quedaremos? ¿Y a dónde iremos?
-Xavi: ¿Nos vemos en la playa dónde nos conocimos?
-Yo: Perfecto. Ahí nos veremos. Hasta ahora.
-Xavi: Hasta ahora, preciosa.
Colgué.
-Mi prima: ¿Quién era? ¿Y por qué tengo que ir yo?
-Yo: Era el chico de la playa, ¿recuerdas?
-Mi prima: Lo recuerdo perfectamente. El que te besó.
-Yo: ¿Qué dije sobre aquel tema?
-Mi prima: Ya, ya. ¿Dónde iremos?
-Yo: A la playa, ya que tú no pudiste disfrutar de ella por mi culpa.
-Mi prima: no fue tu culpa.
-Yo: Mejor no discutir de esto. Vístete y ponte el bikini debajo. ¿Nos podrá llevar alguien?
Narro: Fui a la habitación de mi primo para coger mi ropa y no había nadie.
No sé donde estaba mi mochila. Así que grite a mi primo, el cual estaba en el lavabo, me decidí abrir la puerta.
-Alberto: Pasa.
-Yo: Pero tapate.
-Alberto: Estoy en calzoncillos. No es nada de otro mundo.
-Yo: ¿Sabes dónde está mi maleta?
-Alberto: Sí. Está en el armario.
-Yo: Gracias.
-Alberto: -me agarró el brazo- ¿Por qué? ¿a dónde iras?
-Yo: Con el chico de la playa. ¿Por?
-Alberto: Tú con ese no te vas.
-Yo: Porque lo digas tú...
-Alberto: Pues sí, porque lo digo yo.
-Yo: ¿Por qué no quieres qué vaya con él?
-Alberto: Porque me pongo celoso...
Continuará...

Capítulo 22.


Y de repente, ahí, estaba mi tía.
-Mi tía: ¿Qué te tendría que chupar?
-Yo: Yo.. Emm.. Mejor me voy.
-Mi tía: Tú de aquí no te vas señorita.
-Alberto: Nada. No me tendría que chupar nada.
-Mi tía: ¿Qué ha pasado en ésta casa?
-Yo: Nada.
-Mi tía: ¿Pensáis que soy tonta?
-Yo: ¿Qué crees que soy yo? No me voy a tirar a mi primo. Es mi primo. Es lo último que haría.
O lo primero -pensó mi mente-.
-Mi tía: Jenny. Noto como os mirais no me chupo el dedo.
-Yo: Por favor, me folla todas las noches.
-Alberto: Exactamente. Y está embarazada. Y no lo va a perder. Vámonos mi amor.
Narro: Me cogió de la mano y fuimos a su habitación.
-Joan: ¿Qué ha pasado?
-Alberto: Jenny, está embarazada.
-Joan: ¿Cómo? ¿De quién?
-Alberto: Mío.
-Joan: ¿Jura?
-Yo: JAJAJAJAJAJAJAJA que cara habéis puesto. ¿Cómo me voy acostar con... Esto? Antes me hago lesbiana.
Narro: Me fui de su habitación ya que no pintaba nada ahí. Y con lo que dije se quedó callado. Me fui a buscar a mi tía.
-Yo: ¿Tita?
-Mi tía: Estoy aquí. ¿Qué quieres?
-Yo: Que todo era una mentira. No te lo creas.
-Mi tía: Cielo, lo mío era también una broma. Pero sí debo decirte que os mirais con ojos como sí no fuerais primos. Sino que algo más.
-Yo: No digas tonterías. Es mi primo. Jamás lo miraria con otros ojos.
-Mi tía: Ya lo haces. Tu prima está en tu habitación.
-Yo: En fin... Vale, gracias.
Narro: Fui haciaa habitación de mi prima. Cuando entré vi que estaba llorando.
-Yo: ¿Qué te pasa?
-Mi prima: Nadie me quiere.
-Yo: Sé que me llamo nadie ya que nadie es perfecto.
-Mi prima: JAJAJAJAJAJAJAJA serás tonta.
-Yo: Así me gustas, que rías. Te adoro.
-Mi prima: ¿Te puedo confesar algo?
-Yo: Claro.
-Mi prima: Me gusta Alberto, y nos hemos besado...
Continuará..

Capítulo 21.


-XxX: ¿Qué haces con ese cuchillo en la mano?
De el susto tiré el cuchillo al suelo.
-Yo: Nada que te importe, primo.
-Alberto: Por favor, déjame decirte unas cosas.
-Yo: No, lo siento, no quiero hablar más contigo. Lo de antes... Olvidalo, ¿sí?
-Alberto: ¿Cómo lo voy a olvidar? Sí yo...
-Yo: Tú nada. Era todo una coña. ¿Cómo me vas a gustar? Sólo estaba actuando. Voy a teatro por algo. -me lo inventé-.
-Alberto: ¿Cómo? ¿Todo lo que me has dicho ha sido una mentira?
-Yo: Menos una cosa.
-Alberto: ¿Qué cosa?
-Yo: Que te amo. Eres mi primo y me has ayudado en todo.
-Alberto: Oh, yo también te amo... Prima.
Narro: Él se fue. Yo intenté no llorar. No lo debía de hacer. Tengo que hacer como sí nada hubiera pasado. Juré que no volvería a enamorarme... ¿Por qué a mí? Jamás he querido enamorarme de mi primo. Soy una idiota. ¿Por qué Dios nos creó con sentimientos? ¿O por qué esto a mí? ¿Qué he echo? Tantas preguntas sin respuesta...
Cogí el cuchillo y lo metí de nuevo en el lavabajillas. Después de dejarlo, intenté averiguar donde estaba mi primo. Estaba con sus amigos en su habitación. Escuché su conversación a lo que decían esto:
-Joan: ¿Qué ha pasado ahí fuera?
-Alberto: Nada, la he visto coger un cuchillo.. Y a saber que ha querido hacer con él.
-Joan: No te preocupes, seguro que iba a cortar cosas.
-Alberto: Sí le pasa algo me muero.
-Adrián: Lo sabemos.
-Alberto: Ya sabéis que yo... ¿Jenny?
Mierda, me pillaron. Así que intenté huir sin hacer ruido. Pero imposible. Me estampe contra la pared.
-Alberto: ¿Estás bien?
-Yo: JAJAJAJAJAJAJAJA. Sí, sí, estoy bien. Aunque me duele un poco la rodilla.
-Alberto: Normal, la tienes sangrando.
-Yo: Oh me das un pañuelo o me la tendrás que chupar.
Se me quedó mirando unos segundo sin decir nada y se empezó a reír. Al cabo de unos minutos me di cuenta de lo que había dicho.
-Yo: Eres un cerdo de mierda. Decía la sangre.
-Alberto: En todo caso me la chuparias a mí.
Y de repente, ahí, estaba mi tía.
Continuará...

Capítulo 2O.


-Yo: Besame.
-Alberto: ¿En serio estás bien?
-Yo: Joder Alberto. ¿Eres tonto? ¿Estás ciego? Eres mi primo, sí lo eres, pero... ¿y qué? Joder, te amo.
-Alberto: ¿Cómo?
-Yo: Por dios Alberto, te amo. Joder, no aguanto. Me gustas, coño. Y no sabes cuanto...
Narro: Alberto se quedó ahí sin decir nada. Yo sólo empecé a llorar, como no... Y lo que vieron mis ojos... Él, se fue. Vi como se marchaba. Sólo empecé a llorar más. No podía estaba destrozada. Juro que ese día me iba a morir. Ese día iba a coger un tenedor y no para cortarme ni eso, sino para clavarmelo en el corazón. Seguro que eso doleria menos que lo que me está doliendo esto.
No quería sufrir más. Llamé a mi madre.
*Llamada telefónica*
-Yo: ¿Mamá?
-Mi madre: ¿Jennifer?
-Yo: Sí, mamá, soy yo. ¿Puedo ir a Valencia?
-Mamá: Acuérdate que tienes que volver para ir al concierto de Justin. Es una tontería volver para luego ir de nuevo. ¿Qué pasó?
-Yo: Mamá, te amo. Jamás lo olvides.
-Mamá: ¿Pero que te pasa?
No contesté y le colgué. Estaba decidida hacerlo. Quería morir. No quería sufrir más. Pero he recordado las palabras de mi madre: 'Acuérdate que tienes que volver para ir al concierto de Justin.'
Justin... Busqué en mi móvil sus canciones y empecé a escucharlo. Mientras escuchaba su música lloraba.
Estaba sola en éste mundo, lo había perdido todo. Hasta mi corazón.
Quise salir, pero no me atrevía. Estaba echa polvo. Se notaba que había llorado. Tenía los ojos muy rojos. Pero me daba igual. Salí. Y fui corriendo a la habitación de mi prima, la cual no estaba en su habitación. No sabía que hacer así que fui a la cocina, tampoco había nadie, cogí el cuchillo o al menos intentaba encontrar alguno. No había ninguno, así que empecé a buscar en el lavabajillas. Bingo, ahí sí estaban los cuchillos. Cogí uno me giré y...
-XxX: ¿Qué haces con ese cuchillo en la mano?

Capítulo 19.


Cuando de repente alguien me coge por detrás y me tapa los ojos...
-Yo: Serás idiota. Imbécil, te odio. Dios, te odio mucho.
-Alberto: JAJAJA. ¿Por qué?
-Yo: Porque eres un imbécil de mierda. Me estaban persiguiendo unos extraños con mala pinta y vas tú y me pegas estos sustos... Eres idiota.
-Alberto: Sí, sí, me amas.
-Yo: No sabes cuanto. -dije con demasiada ironía-.
-Alberto: Lo siento por mi comportamiento, es que... Eres mi prima y miro como vas creciendo... Y que hay muchos chicos que te pueden hacer daño... Eres mi prima, y sí te pasa algo muero. Son celos de "hermano".
Narro: En realidad todo lo que dijo me hizo daño. Yo, lo amaba. Aunque fuera mi primo.
-Yo: Eres el mejor primo que tengo -sonreí con la sonrisa más falsa del mundo, y luego le sí un abrazo-.
-Alberto: Te voy a confesar algo.
-Yo: Di.
-Alberto: Dirás que soy un imbécil, y que soy tu primo pero...
-Mi prima: ¡Jenny, Alberto! Estamos aquí -chillo-.
Narro: Me quedé con la duda de saber que me quería decir. Salimos al coche, yo me quedé dormida. Estaba cansada de correr. Cuando lleguemos a nuestro destino, a casa, me despertó Alberto con besos.
-Yo: Mm, aparta.
-Alberto: Vamos, despierta. O te doy un beso de vaca.
-Yo: Hazlo...
Narro: Y me chupo TODA la cara.
-Yo: ¿Tú eres anormal? ¿Tienes algún retraso mental? Juro que cuando salga de éste coche vas a quedar en el hospital.
Narro: Alberto se fue corriendo mientras que yo intentaba salir del coche. Lo cual no podía ya que estaba medio dormida. Así que cerré los ojos y me quedé dormida.
Me desperté, ya que mi tía, creo que era, me despertó.
-Mi tía: Te has quedado frita en el coche, y dos veces.
-Yo: Jo, tenía mucho sueño.
Narro: Por fin salí del coche y entré en casa. Me empecé a marear, pero por buena suerte mi primo estaba ahí. Y cuando me estaba cayendo al suelo, él me cogió.
-Alberto: Jenny, joder, ¿estás bien? Me has asustado.
-Yo: ¿Por qué lloras?
-Alberto: Pensaba que te iba a perder.
-Yo: Jamás me perderás, y aunque muera siempre estaré ahí. En tu corazón.
-Alberto: Te amo.
-Yo: Besame.
Continuará...

Capítulo 18.


Pero de repente... Alguien empezó a decir mi nombre.
-Mi prima: ¿Qué hacías con los labios? Que el tío bueno ya no está aquí eh.
-Yo: ¿Cómo? ¿Qué?
Vale, todo fue un sueño. Quería irme ya a casa. Quería morir. Deseaba como nadie ese beso.
-Mi prima: ¿Qué te pasa?
-Yo: Quiero irme a casa, por favor. -empecé a llorar, así, de la nada.-
Narro: Mi prima fue a por mi tía, la cual a saber donde estaba. Y de repente noto que se acercan los chicos. (Alberto, Adrián y Joan).
-Alberto: ¿Te quieres ir ya?
-Yo: -giré la cara para que no notara que estaba llorando-. Porque sí Alberto, por favor, déjame.
-Alberto: Bueno, pero al menos mírame a la cara cuando te hablo. -me giró la cara.-
-Alberto: ¿Qué te pasa?
-Yo: Nada, joder.
Narro: Me fui corriendo a saber donde... Corrí sin rumbo alguno. Decidí parar. Pero ni siquiera sabía donde estaba. Miré hacia atrás y no vi a nadie. Ni siquiera escuchaba nada, sola las olas del mar. Salí a la calle. No había nadie. Pero que nadie. Miré a lo lejos, y tampoco había nadie.
Estaba nerviosa, así que empecé a llorar de nuevo.
Lloraba por todo, no me quedó otra que coger el móvil.
-Yo: ¡Mierda! Sin cobertura. -chille.-
Narro: Esto ya era lo peor que me podía pasar. Camine, otra vez, sin rumbo alguno. Me encontré con unos chicos, los cuales no me parecían buena gente. Así que ni les miré, ni me acerque. Pero ellos, creo que sí me vieron. Noté como pasos sé acercaban a mí. Cada vez los notaba más cerca así que empecé a correr. Lo cual el que venía detrás mío también corría. Corrí, corrí y al fin vi a gente. Pero no encontraba a mi prima ni a nadie. Perdí a quien venía detrás mío. Ya no tenía tanto miedo cómo antes así que me calme. Miré de nuevo el móvil, y por fin tenía cobertura. Tenía mil llamadas perdidas de mi primo. Lo iba a llamar, cuando de repente alguien me coge por detrás y me tapa los ojos...
Continuará...

Capítulo 17.


Entonces vi que se acercaban ellos a nosotras, y uno se acercó a mí.
Chico: Hola.
Madre mía como estaba el niño. -eso es lo que pensé en aquel momento-.
-Yo: Ho..Hola.
-Chico: ¿Eres tartamuda? JAJAJA.
-Yo: A...Algo a...así. Digo.. Emm, claro que no.
-Chico: Tranquila que no te como.
-Yo: Me dejas más tranquila.
-Chico: ¿Eres de aquí?
-Yo: No, soy de Valencia. Pero nací aquí, en Barcelona.
-Chico: ¿Y eso que te fuiste?
-Yo: Asuntos personales... ¿Y tú, eres de aquí?
-Chico: Sí, yo sí soy de aquí. Tienes unos ojos preciosos.
-Yo: Gracias. Tú igual. Me encantan los ojos azules ¿sabías?
-Chico: A mí me encantan tus ojos.
-Yo: Te aseguro que tus ojos son muchísimo mejores que los míos. Es que son únicos. Tienes una mirada... No sé. Preciosa.
-Chico: Me voy a poner rojo.
-Yo: JAJAJA, tonto.
-Chico: ¿Tienes novio? Lo pregunto porque aquel chico de ahí me está matando con la mirada.
Narro: Ni siquiera miré, así que no sé que me pasó por la cabeza que... Lo bese. Lo bese sólo para ver que hacia. No sabía que hacia.
-Yo: Yo, lo siento. Sólo que... No sé. Lo siento, de verdad.
-Chico: No pasa nada... Sí quieres, ten mi número.
-Yo: Adiós. Hasta la pró...
Narro: No me dejó acabar y me beso. Estaba un poco no sé. De repente me doy cuenta que Alberto nos está mirando.
-Chico: Creo que se ha puesto celoso, ¿eso querías no? Bueno, llámame cuando me necesites.
Narro: Me quedé alucinada. No sabía que decir. Me quedé ahí sin decir nada. Sólo mirando como se iba él con sus otros amigos. Lo fuerte es que todo esto lo vio mi prima y no me dijo nada.
Mi prima me despertó de aquel shock que tuve.
-Mi prima: ¿Cómo besa Jenny? Seguro que bien, que suerte has tenido.
-Yo: Yo...
-Mi prima: JAJAJAJAJAJAJAJA no digas nada, ya me contaras después. Ahora disfrutar de la playa.
Nos fuimos donde estaba mi tía, Alberto y sus amigos.
-Mi tía: Has ligado eh.
-Yo: Por favor, no hablemos de lo que acaba de pasar.
-Mi tía: No te avergüenzes cariño. Yo también he pasado por vuestra etapa.
-Yo: Pero mejor no recordar...
-Alberto: ¿Te gusta cómo besa?
-Yo: No te importa.
-Alberto: Casi se le sale la lengua por el co...
-Mi tía: ¡ALBERTO!
-Alberto: ¿Qué? Es verdad.
-Yo: Vete a la mierda.
-Alberto: Que te den. Ah no, que ya te da ese. Lo siento.
-Yo: Eres un imbécil de mierda.
-Alberto: Yo también te quiero.
-Yo: Te odio.
Me fui a la orilla del mar, y al lado mío se sentó Alberto.
-Alberto: Dímelo a los ojos.
-Yo: ¿El qué?
-Alberto: Lo que me habías dicho.
Me giré, y le miré a los ojos.
-Yo: Te odi...
Y en aquel momento sentí sus labios sobre los míos, por fin, lo que deseaba.
Pero de repente...
Continuará...

Capítulo 16.


-Yo: Prima, esto... Bueno, va a ser demasiado fuerte para ti. Yo...
-Mi tía: Vamos chicas, tenemos que ir a la playa.
-Mi prima: Jenny no quiere ir.
-Mi tía: ¿Cómo que no quieres ir Jennifer?
-Yo: No me gusta la playa. -me inventé esa excusa-.
-Mi tía: Pero por una vez... Tu prima quiere ir, venga vamos. Ella te deja un bikini.
-Yo: No hace falta, yo ya tengo uno en mi maleta.
-Mi prima: Eres la mejor prima que tengo.
-Yo: Lo sé, lo sé. Ahora vete. Debo de cambiarme.
Bueno, me vestí. Tarde un poco, ya que no encontraba mi muñequera. Sí, me ponía muñequera. Para que no sé vieran mis cortes.
Al fin la encontré y salí.
-Mi prima: Por fin. Sí que tardas.
-Yo: Encima que voy...
-Mi prima: Venga, vámonos. Alberto, Adrián, Joan nos vamos.
-Alberto: Ya vamos, no chilles.
-Mi tía: ¿Quién quiere ir atrás?
-Yo y Alberto: ¡Yo!
-Mi tía: Pues vosotros atrás. Tú, adelante. Vosotros dos atrás, delante de Alberto y Jennifer.
Yo, al subir al coche ni siquiera miré a mi primo. Él, en cambio, se me quedó mirando.
-Yo: ¿Qué me miras? ¿Te gusto!
No dijo nada...
-Yo: Mal educado.
-Alberto: No quiero hablar contigo. No te aguanto.
-Yo: Y a mí que más me da. Sí no me aguantas no me mires.
-Alberto: Te miro sí me da la gana. Es mi libertad.
-Yo: Pero la cara que estás mirando es la mía.
-Alberto: Muy bonita, por cierto.
-Yo: Lo sé.
-Alberto: Te hago un cumplido y me lo agradeces así...
-Yo: ¿Gracias?
-Alberto: ¿Sabes una cosa? Eres perfecta.
-Mi tía: Ya hemos llegado.
Mientras que todos salían del coche yo me quedé ahí, pensando en lo que me había dicho mi primo.
-Mi prima: Vamos Jenny, levanta ese culazo que tienes.
-Yo: Voy, voy.
Salí, por fin, del coche.
-Mi prima: Mira esos tíos buenos. Vamos para allá.
-Yo: No, yo al menos no voy.
Entonces vi que se acercaban ellos a nosotras, y uno se acercó a mí.
Chico: ...
Continuará...

Capítulo 15


Me cogió y me llevó al lavabo.
-Alberto: ¿Por qué haces esto?
-Yo: Alberto, no sabes cuanto me ha dolido eso. Y encima que me llamaras fea.. Tengo ya suficiente con que en el instituto me llamen gorda y entre otras muchas cosas.
-Alberto: Jenny, ya sabes que no eres fea. Eres lo más bonito de este mundo. Estaba enfadado, nada más, jamás te diría tal cosa.
-Yo: Pues lo has dicho...
-Alberto: Por favor, no llores.
-Yo: ¿Que no llore en serio? A veces me pregunto sí eres realmente mi primo.
Me fui a donde estaban los chicos, me vieron llorando y se me acercaron a mí.
-Amigo de mi primo1: ¿Qué te pasa?
-Yo: Nada...
-Amigo de mi primo1: Vamos, estas llorando, algo te debe de pasar.
-Yo: Estoy gorda. Soy fea. Ojalá me muera de una vez.
Se quedaron un poco sorprendidos con lo que dije.
-Amigo de mi primo2: ¿Gorda? ¿Fea? JAJAJAJAJAJAJAJA por favor, que buen chiste. Eres lo más perfecto que han visto mis ojos. Después de mi madre y mi hermana.
-Yo: Eres adorable, ¿sabías?
-Amigo de mi primo2: Tú eres perfecta.
-Yo: Habló, el tío buenorro. JAJAJAJA.
Y de repente salió mi primo del lavabo, dando un portazo que nos asustó a todos.
-Alberto: Apartaros, quiero dormir.
-Yo: Yo.. Bueno.. Me voy con la prima.
-Alberto: Vete y no vuelvas, por favor.
Me fui, me despedí de los amigos de mi primo con dos besos y un buenas noches. A mi primo no le miré ni a la cara. Él a querido así las cosas... Fui a la habitación de mi prima, la cual estaba dormida. Me puse a un lado de la cama y me quedé dormida.
Alguien empezó a saltar en la cama, buenas maneras de despertarme.
-Yo: Me cago en tu madre. Baja.
-Mi prima: Vamos despierta. El desayuno lo tienes ahí al lado. Vístete nos iremos a la playa.
-Yo: No.
-Mi prima: ¿Por qué no?
-Yo: Porque no.
-Mi prima: Dime un porque con motivo.
-Yo: Prima, esto... Bueno, va a ser demasiado fuerte para ti. Yo...
Continuará...

Capítulo 14.


Mi prima: ¿Te gusta Alberto? ...
Y de repente estaban ahí Alberto y sus amigos.
-Alberto: Vamos, niña, vete.
-Yo: A ella le hablas con respeto, imbécil.
-Alberto: Hago lo que me da la gana, como sí fueras alguien en mi vida...
Eso me dolió, ¿sabéis eso que os da como sí te agarraran en el corazón y te lo apretan ahí sin que se den cuenta que te hacen daño? Pues en ese mismo instante me pasó lo mismo. Y tenía un nudo en la garganta. Quería estallar, pero no lo voy hacer. No le voy a dar ese placer.
-Yo: Es verdad, sí te doy asco. JAJAJAJA sí soy fea.
-Alberto: Pues eso, vete a dormir a otro lado. Aquí molestas.
-Yo: Eso, y llama a tu novia y dile que me has estado apunto de besar. Y que me has visto en ropa interior, ya verás lo contenta que se pondrá. Cuando le dijiste que no te iba a tocar, ya que te doy asco. Así que guapito, ojalá estos de aquí te den lo tuyo.
Me fui, tenía rabia dentro de mí. Fui a la habitación de mi prima y ahí estalle. Empecé a llorar como un bebé. No podía parar de llorar, joder. Me había roto en pedazos el corazón. Y yo, estaba también rota. Mi prima me abrazo.
-Mi prima: Con esto me queda más que claro que sí te gusta.
-Yo: Lo amo. Pero es mi primo... Joder, odio mi existencia.
-Mi prima: ¿Quieres vengarte de él?
-Yo: Por supuesto.
Mi prima me contó una cosa, estaba dispuesta hacer eso. Así que empecemos con el plan.
Mi prima me dio un pijama escotado, así que me fui a la habitación de mi primo.
-Yo: Hola chicos. Tita me ha dicho que no puedo irme a otra habitación que no sea ésta.
-Amigo de mi primo: Sí,sí te puedes quedar aquí. Madre mía.
-Yo: ¿Sabiais que los ojos los tengo aquí arriba?
-Alberto: ¿Podemos hablar?
-Yo: ¿Solo hablar?
Me cogió y me llevó hasta el lavabo..
Continuará...

Capítulo 13.


Cuando de repente noté unas manos en mis caderas...
-XxX: Podrías cerrar la puerta mientras te cambias... Con ese cuerpazo alguno te violara.
-Yo: ¡¡PRIMA!!
-Mi prima: JAJAJA, ¿quién pensabas que era?
-Yo: No sé. Me has asustado. Eres idiota.
-Mi prima: Me amas.
-Yo: Te hago hijos.
-xXx: Con ese cuerpazo que tienes, yo sí que te haría hijos.
Me quedé alucinada. ¿Quién era? Miré a la puerta y era mi primo y sus amigos. Y habló mi primo, sus amigos se me quedaron mirando. Bien Jenny, el día era de lo mejor.
-Alberto: No me mireis así. Era una broma.
-Mi prima: ¿Que le mirais tanto?
-Amigos de mi primo: Nada, nada.
-Mi prima: Sois todos unos babosos. Iros ya de aquí, venga futch.
Se fueron, yo aún estaba ahí parada. Sin decir nada. Me había visto ya medio mundo en ropa interior. Cuando ya estuve en el planeta Tierra me puse roja.
-Yo: Dios, gracias. Que vergüenza.
-Mi prima: JAJAJA estabas en otro mundo, chica.
-Yo: Es que no sé. Es imbécil Alberto.
-Mi prima: No lo sabes tú bien... ¿Vas a dormir con Alberto?
-Yo: Por mi santa mala suerte, sí.
-Mi prima: Por mí, duerme conmigo.
-Yo: Y me violas.
-Mi prima: Jo, no quieres dormir conmigo. Me discriminas.
-Yo: Como se nota que eres mi prima...
-Mi prima: Ya, soy demasiado idiota.
-Yo: Oh, que ataque más gratuito.
-Mi prima: ¿Quieres café?
-Yo: ¿Café? ¿Por la noche?
Y alguien, de nuevo, abrió la puerta. Menos mal que ya tenía el pijama puesto. Era Alberto, como no...
-Alberto: ¿Ya te has cambiado?
-Yo: ¿Estarán aquí tus amigos?
-Alberto: Sí, ¿por qué?
-Yo: No aguantare las ganas de violarlos.
-Alberto: Eres idiota.
-Yo: Te deseo.
Y se fue. Siempre que decía tonterías, se iba. Él es así...
-Mi prima: ¿Te gusta Alberto? ...
Continuará...

Capítulo 12.


En lo cual ponía:
Mira David, yo te he amado durante muchísimo tiempo. Y lo has sabido. Pero siempre me has insultado, me has llamado gorda y... De todo. Por tu culpa estuve ingresada ¿sabías? Sí no lo sabías, ahora lo sabes. Y el otro día, casi he estado apunto de morir. Así que por favor, déjame en paz.
No tenía sueño, así que me puse a jugar a mi pou.
Mientras jugaba, me empezó a ceder el sueño. Así que me dormí.
Al cabo de... A saber. Noté una mano caliente en mi hombro.
-Alberto: Vamos pequeña, levanta. Hemos llegado.
-Yo: No me llames pequeña, jo.
-Alberto: ¿Por qué?
Porque me enamoró, ¿que digo? Sí ya lo estoy -dijo mi mente-.
-Yo: Me recuerda a mi ex... Pero no pasa nada. -Estaba claro que me lo inventé-.
-Alberto: Princesa... Levanta.
-Yo: Ya voy, pesado.
Me levanté del coche, ayudé a mi tía a llevar las maletas al coche y cuando cogí una de las maletas no vi un bordillo, y me lo comí. No literalmente. Me sangraba la rodilla, y encima, creo, que me había jodido muñeca.
-Alberto: ¿Estás bien princesa?
-Yo: Sí, creo, ayúdame a levantarme.
Me levanto y quedemos pegados. Mirandonos a los ojos. Sentía su respiración chocar con la mía. Se empezó acercar a mí. Estaba rozando sus labios pero...
-Yo: No Alberto, no puedo.
-Alberto: ¿Qué pasa? ¿Por qué no puedes?
Yo solo me fui. Lo dejé ahí, sin saber la respuesta que le daría. ¿Por qué tenía que ser mi primo?
Mi tía me dijo que descansara que era de noche. Y que tendría que dormir con mi primo, Alberto.
Oh, que día más maravilloso. -¿Se nota la ironía, verdad?-
Me fui directa a la cama de mi primo. Bueno, antes me tendrá que poner el pijama.
Así que me empecé a desnudar. Cuando de repente noté unas manos en mis caderas...
Continuará...

Capítulo 11.


No le importó que le hubiera dicho eso, él me cogió la cara. Nos miremos a la cara y me abrazo.
-Alberto: Lo siento pequeña. Joder, me vas hacer llorar a mí. No llores, por favor te adoro.
-Yo: Que me dejes. Te odio con todo mi ser. Vete de mi casa. VETE DE MI VIDA.
-Alberto: No me digas eso.
-Yo: Joder, te quiero.
-Alberto: Yo también Jenny, yo también.
Me quedé dormida en su pecho. A partir de ahí no sé que más pasó. Al otro día me desperté de un ruido que escuché.
-Yo: Me cago en diez en nueve y en su abuela de América en tanga -empecé a chillar-.
Entró Alberto.
-Alberto: ¿Qué haces chillando a estas horas?
-Yo: ¿Y tú, que ruido extraño estás haciendo?
-Alberto: Nos estan esperando fuera. Así que vístete rápido.
-Yo: Voy, me ducho rapidísimo.
Me duche en 15 minutos y vestirme en 2 o 3 minutos.
-Alberto: Vamos, Jenny, nos están esperando.
-Yo: Ya voy.
Mi tía dijo que me tenía que ir a Barcelona con ellos. En fin, yo quería irme a Barcelona ya que ahí tenía una prima que éramos como mejores amigas.
Fuimos al hospital, vi a mi madre. Estaba durmiendo así que le dejé una nota. La nota decía así:
Mamá, siento todo por lo del otro día. Quiero que sepas que sí te vas de mi vida, la que se va luego soy yo. Espero que estés bien. Cuando vuelva de Barcelona, espero verte sonreír como lo has echo siempre. Aunque no tenías motivos de hacerlo. Pero quiero que sepas que aquí tienes a tu hija, la única hija que tienes, para lo que quieras. Que sí te pasa algo muero.
Mamá, te amo.
Firmado, tu hija.
Me quedé más tranquila haciendo esa nota. Mi tía, mi primo y yo fuimos al coche. Nos despedimos de mi padre, bueno, yo no.
Fue un viaje lento, yo me quedé despierta. Contestando a David. En lo cual ponía:
....

Capítulo 1O.


-Alberto: ¿Que es esto?
-Yo: Nada, nada. -Cerré la pantalla rápidamente.-
-Alberto: ¿Quién era ese?
-Yo: Eemmm... Mi novio.
-Alberto: ¡¿CÓMO?!
-Yo: Comiendo lomo.
-Alberto: Conmigo no te hagas la graciosa. ¿De verdad tienes novio?
-Yo: Sí.
-Alberto: Vale, adiós. Te dejo que le contestes al mensaje. Haz la cena.
-Yo: ¿Por qué la tengo que hacer yo?
-Alberto: Porque para algo eres mujer. Para hacer lo que nosotros digamos.
-Yo: ¿Cómo sabes que soy mujer?
-Alberto: ¿A lo mejor porque tienes tetas?
-Yo: ¿Me las has visto? ¿Y sí son de mentira?
-Alberto: Haz la cena.
-Yo: Puto machista.
-Alberto: ¿Que has dicho?
-Yo: Puto machista. ¿Te lo escribo?
-Alberto: Eres una niñata.
-Yo: Y por eso me amas.
-Alberto: Demasiado.
-Yo: ¿Has dicho algo?
-Alberto: Sí, que hagas la cena.
En realidad, escuché lo que me dijo. Quería que me diga sí te amo Jenny... Pero eso jamás pasará. Somos primos...
Hice la cena, hice patatas y huevos fritos. Lo más rápido.
Yo cene en mi habitación y él, supongo, que en el comedor.
Ya había cenado, así que fui a a cocina. Pero escuché a mi primo hablar con alguien así que lo estuve espiando.
-Alberto: Cielo, te echo de menos.
-Alberto: Sigue siendo la misma odiosa de siempre. Pero es mi prima... Como la odio.
-Alberto: Tranquila amor, no me va a tocar. Ya sabes es demasiado fea. Y es mi prima.
-Alberto: Te amo, amor.
Yo me quedé en shock. Solo me salían lágrimas, y creo que escucho uno de mis sollozos.
-Alberto: ¿Jennifer? Soy un idiota.
Salí corriendo hacía mi habitación.
-Alberto: Jenny, abre la puerta.
-Yo: Está abierta.
-Alberto: Jenny, joder, no llores.
-Yo: Eres idiota. Te odio largo de mi habitación.
No le importó que le hubiera dicho eso, él me cogió la cara. Nos miremos a la cara y...

Capítulo 9.

Alberto: No te tengo a tí...
XxX: ¿Familiares de María Salguero?
Yo: Yo, soy su hija.
XxX: Bueno, su madre está bien. No ha sido nada grave. Mañana se podrá ir
a casa. ¿Está aqui su padre?
Yo: No, ha venido mi tía y mi primo.
Yo: Buscando aparcamiento, a lo mejor ya estará entrando. Mira, hablando
del rey de Roma por la puerta asoma.
Doctor: ¿Es usted su tía?
Tía: Sí, ¿hay algún problema?
Doctor: ¿Podemos hablar en privado?
Alberto: No, no podeís.
Tía: Alberto, por favor. Claro, ahora vengo chicos.
Se fueron, Alberto estaba, ¿triste?, ¿enfadado? no sé, pero sé que no estaba
bien.
Yo: Eemmm...¿Alberto?
Alberto: ¿Sí?, por lo de antes...
Yo: ¿Qué has querido decir con lo de antes?
Alberto: Mira, Jenny, no sé por donde empezar...
Yo: ¿Por él principio?
Alberto: Ja-Ja que graciosa.
Yo: Venga, va, empieza.
Alberto: Jenny, tú y yo somos primos.
To: ¿En serio?, ¿no?, ¿de verdad? Ve al grano, joder.
Alberto: Bueno, Jenny...
Tía: Vamos, chicos. Vámonos a casa. Jennifer tu padre se quedará aqui
con tu madre. Vosotros os quedaís en casa. Espero que no la destrozeís, yo
también estaré aquí con tu madre.
Yo: Vale tita, ¿vamos?
El el viaje para ir a casa fue todo muy silencioso así que puse música.
Cuando estábamos en casa, mi tía se fue.
Yo me encerré en mi habitación al ordenador y miré que tenía un mensaje.
Miré y era David. El que me insulta.
Ponía esto:
Jenny, quería decirte que durante este tiempo me he dado cuenta de que he
sido un imbécil en insultarte. Y que me he dado cuenta de que eres perfecta.
Y que te amo.
Cuando leí esto, en voz alta, como de costumbre alguien me tocó la espalda.
Alberto: ¿Qué es esto?
Continuará...


Capítulo 8.

Miré el reloj y...
¡DIOS, TENDRÍA QUE HABER VENIDO HACE YA UNAS CUANTAS
HORAS!
Empecé a llorar. Mi madre había tenido un accidente. Que idiota he sido.
Mi tía: ¿Qué pasa Jennifer?, no me asustes.
Yo: Tita, mamá ha tenido un accidente. -Empecé a llorar aún más-
Mi tía me dio un abrazo, yo sollozaba en su hombro. No podía pasar esto
a mi. ¿No tenía suficiente?
Vi como mi primo estaba hablando por teléfono, ¿es idiota? ve que estoy
llorando y empieza a llamar por teléfo...¡Pero sí ese es mi móvil!
Yo: Alberto, ¿qué haces?
AlbertO. Algo que debería haber echo tú. ¿No quiéres saber donde está tú
madre o qué?
Albeeto estuvo hablando con el médico. Le dijieron que era grave.
Así que mi tía cogió el coche y fuimos rapidísimo al hospital. Por mala suerte
que había caravana.
Yo: ¡IR MÁS RAPIDO, JODER! VOSOTROS NO PERDEÍS A UNA MADRE.
Me cago en mi vida.
Alberto: Calmate, no pasa nada. No va a morir. Ya verás como todo saldrá
bien. -Me miró a los ojos y me abrazo-
Yo: Nunca me sueltes por favor.
Alberto: ¿Creés que algún día sería capaz de soltarte?, ¿me ves capaz?
Siempre serás mi pequeña, jamás te soltare, es mi vida pequeña. Te quiero
muchísimo.
Yo: Te adoro tanto.

Estábamos al lado del hospital, mi tía nos dijo que bajaramos ya. Ella
buscaría aparcamiento. Alberto preguntó sobre mi madre, dijieron que
teníamos que esperar sentados, que dentro de unos minutos avisan sobre
algo nuevo.
Alberto: Todo estará bien. A partir de ahora, todo saldrá bien.
Yo: Para tí es muy fácil decir esto. Porque tu vida es genial. Teniendo novia,
tienes familia, eres popular en tu instituto y podría decir más cosas...
Alberto: No tengo novia.
Yo: Da igual, pero seguro que ni necesitas una. Tienes a millones de chicas
detrás tuyo. Tienes todo lo que quieres.
Alberto: No te tengo a ti...
Continuará...






Capítulo 7.

Pero me aparte. Es mi primo, dudo que algún día lo bese.
Lo amas, ¿por qué no lo besas? -dijó mi mente-
En estos momentos, mi mente tenía razón. ¿Por qué no lo hacía? Lo amaba,
pero...Joder, era mi primo.
Alberto: Eres mala. Yo quería un beso tuyo.
Yo: Eres mi primo. Que asco. Antes beso a un muerto que a tí.
Vi como a Alberto se le cambió la cara. Estaba como...¿Triste?, ¿le habrá
afectado lo qué le he dicho?
Yo: ¿Qué te pasa?
Alberto: Nada, no lo entenderías.
Yo: Vamos, cuéntamelo. Soy tú prima.
Alberto: Ese es él problema.
Yo: ¿Qué?
Y de repente vimos a mi tía. ¿Cuánto tiempo había estado ahí?
Mi tía: Jennifer no para de vibrar tú móvil
Fui a por mi móvil. Jodido móvil.
Lo cogí.
XxX: ¿Es usted Jennifer Jiménez?
Yo: Sí, ¿hay algún problema?, ¿a pasado algo?
XxX: Mira, sí. Ha habido un accidente.
Yo: Y...
XxX: En ese accidente, estaba tú madre.
Yo: Es una broma, ¿verdad?, no me hace gracia. No jugas con esto, joder.
Colgué.
¿A qué mente tan retorzida se le pasa por la cabeza gastar estas bromas?
Fui al comedor, donde estaba mi tía y mi primo.
Tía: ¿Quién era?
Yo: Oh, nadie. Una broma.
Tía: Ay, la gente con las bromas...
Alberto: Dudo que sea una broma. te están llamando de nuevo.
Yo: Son unos pesados. A lo mejor ahora será la compañía del móvil.
Tía: ¿Qué tal está tu madre?, hace mucho que no la veo, no ha aparecido por aquí.
Yo: Oh, pues está bien, creo. Pues no sé donde debe estar. Tendría que haber venido hace...
Miro él reloj y...










Capítulo 6.

Cuando de repente me llamó mi tía.
Tía: Jennifer, Alberto va a venir. ¿No te importa, verdad?
Yo: Que va, todo lo contrario. Bueno, voy a por tu vaso de agua.
Fui a por el vaso de agua, lo intenté coger pero se me callo, con tan mala suerte que me
clave un cristal. Intenté coger otro, y ese sí que no se me callo al suelo.
Fui al comedor a darle el agua, pero por el reflejo del cristal vi a una persona más.
Así a lo lejos no sabía quien era. Así que me acerque.
Yo: Tita aqui tiene el agu...¿¡ALBERTO!?
Alberto (mi primo): ¡JENNIFER!
Dejé el agua en la mesa, y lo abraze como jamás había abrazado a nadie. Y
empecé a llorar, soy demasiado sentimental.
Yo: Te echado de menos, y mucho.
Alberto: Yo también pequeña. Te amo -susurro-.
Yo: ¿Qué dijistes?
Alberto: Que te quiero pequeñaja.
Mi tía se quedó un poco alucinada con el espectáculo que habíamos
montado ahí.
Al cabo de unos minutos, me dijo que sí se podía tumbar en alguna cama, y
yo siendo amable le dejé la mia.
Nos quedamos yo y Alberto solos, gran problema...
Alberto: ¿Puedo encender la tele?
Yo: Como sí estuvieras en tu propia casa.
Alberto: Entonces, ¿me puedo quitar la camiseta, ¿no?
Yo: Por mí como sí te quitas toda la ropa.
Alberto: Mmm... Buena idea.
Yo: Ni se te ocurra. Llamo a tu madre.
Alberto: Tranquila, no lo voy hacer...O sí, ¿O no?, ¿o sí? Decide tú.
Yo: Vete a la mierda.
Alberto: ¿Te ha bajado la regla pequeña?
Yo: No estoy de humor.
Alberto: Besame bandida.
Yo: Alberto, por dios. JAJAJAJAJAJA.
Alberto: Venga besame, que te pongo mucho.
Me empecé acercar, estabamos a milímetros de nuestros labios pero...
Continuará...





Capítulo 5.

Era la que me compraron mis tíos, me la dejé en Barcelona.
Estaba alucinando. No creo que hayan venido, y más un chico...
En fin, pasé de ese tema y me empecé a vestir.
Cuando ví a la gente fuera llorando. No sabía que pasaba así que salí
fuera corriendo, pero por mala suerte, que me dejé la farmacia abierta. Sí, se me
veía todo.
Yo: ¿Qué ha pasado?
xXx: Se ha muerto.
Yo: ¿Quién?
xXx: Jennifer.
Yo: ¿Tita?
Mi tía: Cuanto tiempo, estás mucho más grande. Estás echa una mujer.
Yo: ¿Ha estado aquí Alberto?
Mi tía: Creo que no. ¿Por?
Yo: No, por nada..lo extraño
Yo y mi tía hablamos un rato. Me preguntó que me pasaba le conté solo lo de los
cortes, pero le dije por lo de mi padre...No le dije lo de los insultos.
Me empezó a vibrar el móvil. Era número oculto, no me gustaba eso. No lo cogí,
pase del móvil. Al cabo de un rato, sonó. Y yo me cansé y lo puse en silencio.
Mi tía me llevó a casa, no había nadie asi que le dije que pasara.
Yo: ¿Quiéres  algo de tomar?, ¿Agua?
Mí tía: Sí cielo, gracias.
Fui a la cocina y abrí el armario donde están los vasos. Por mala suerte, no
llegaba. No sé quién tuvo la idea de ponerlos tan arriba. Así que cogí una silla.
La puse al lado del armario, ya que sino me pego con la puerta, ya que soy demasiado torpe.
Me di cuenta de que estaba rota, así que fui a mi habitación a
coger una que había por ahí. Miré mi móvil. ¡SEGUÍA SONANDO! Ni si quiera le
di importancia, así que cogí la silla y fui hacía la cocina.
Mientras caminaba con la silla arrastrandola, vi una sombra. Me acerque hasta ahí
cuando de repente...
Continuará...

Capítulo 4.


Pero abrí los ojos, vi todo en blanco. ¿Dónde estaba? Ni siquiera sabia donde había llegado a parar.
-Yo: ¿Dónde estoy?
-XxX: Hola, soy la enfermera.
En ese instante ya sabía dónde estaba, estaba en el hospital.
-Yo: ¿Qué hago aquí? ¿Por qué no estoy muerta?
-Enfermera: Has perdido mucha sangre, pero tampoco es que por esa pérdida de sangre vayas a morir.
Me quede un rato pensando. Pensando en la vida, en como estaré dentro de unos años. Si ahora estoy por suicidarme como estaré dentro de unos años, sola, con dos gatos o perros… No sé qué hare con mi vida. Que será el día de mañana…
Después de tanto pensar, me quede dormida.
Desperté, escuche una voz.
-XxX1: ¿Está bien? Por favor, no quiero que se muera.
-XxX2: ¿Es usted su novio?
-XxX1: Ojalá –susurro- .
-XxX2: ¿Qué dijiste?
-XxX1: Que no, no soy su novio. Soy alguien muy cercano a ella.
-XxX2: Necesitamos saber quién es, si no se tendrá que ir de aquí.
-XxX1: Me voy, me voy. Cuando despierte, por favor, decirle que he venido y que haré lo imposible por luchar por ella. Que la esperare todo lo que haga falta.
Escuche toda esa conversación, me quede con las dudad de saber quien era. Maldita yo, ¿Por qué tendría que haberme echo esto?
Entro la enfermera.
-Enfermera: Señorita, se puede ir. Aquí le han traído ropa. Si quiere puede cambiarse en el lavabo.
-Yo: ¿Quién me la ha traído?
-Enfermera: No sé, un chico alto como rubio, ojos mieles, era demasiado atractivo.
-Yo: Gracias.
Me fui al lavabo a cambiarme y empecé a mirar la ropa que me habían traído. Estaba flipando, esta ropa era la que…

Capitulo 3.

Y en ese mismo instante me empezaron a pegar e insultar. En ese momento solo
quería morirme, desaparecer de esta vida. No merezco vivir.
Me fui corriendo, no sé para donde fui.
Vi una profesora viniendo hacía mí.
-Profesora: ¿Qué te pasa Jennifer?
-Yo: ¿Qué me pasa? Joder, ¿nadie se da cuenta o qué?, ¿no veís como insultan y me pegan? Me voy. Me voy a morir.
Narro: Llamaron a mi madre, la cual siquiera contestó. Yo no la veía desde por la mañana, ¿qué le habra pasado?
Llamaron a mi padre, y él sí que contestó. Dijo que ahora vendría a por mi.
Pasaron unos cuantos minutos y vino hacía mi.
-Mi padre: ¿Qué ha pasado está vez?
-Yo: Llevame a casa.
No dijo nada más y me llevó a casa.
Después de un buen rato, él se fue, ya que tiene que irse a trabajar.
Yo vi que se iba, asi que cogí las cuchillas y empecé a cortarme. Pero esta vez, con muchísima rabia. Clavandomela fuerte, sin dolor, sin miedo a nada.
Me empezó a salir demasiada sangre, lo que yo quería, ni si quiera paré en ver que me salía tanta sangre y continué. Al cabo de aquel instante sabía que iba a morir, que había perdido mucha sangre. Pero...
Continuará...

lunes, 29 de abril de 2013

Capítulo 2.

Sí, vio mis cortes.
-Mi padre: ¿Que es esto?
-Yo: ¿Mis cortes? ¿Los ves? Gracias por hacer que me autolesione. Y ahora, sueltame no quiero verte en mi vida.
Narro: Y ahí, en ese instante "mi padre" me pegó. Yo solamente le dije que le odiaba que ojalá se muera. Que cuando se muera iba a bailar sobre su tumba y montaría una fiesta.
Yo, tuve que irme a la cárcel, la cual se llama instituto, no estaba atenta a nada. Me dolía los brazos y sobretodo la cara. Empezaron a venir los otros compañeros, los malotes por llamarlos de alguna manera.
Vinieron hacia mí.
-Compañero: Hola gorda. Que, ¿ya te ha pegado de nuevo el maltratador de tu padre? Eh, zorra.
No contesté.
-Compañero: ¡CONTESTA, PUTA!
Y en ese mismo instante...

Capítulo 1.

Era un día malo, como ya dije. Mi vida era mala y así empezaba.-Mi madre: Vamos Jennifer a levantarse -me dijo gritando-
-Yo: No me da la gana. Odio el colegio. Odio a todo. -contesté gritando-
-Mi madre: A mi no me chilles. -dijo gritando-
-Yo: Chillo sí me sale de ahí abajo. -dije ya cansada-
Mi madre se canso de mí y se fue.
-Yo: ¡Mamá! ¿Dónde está mi ropa? La dejé el otro día aquí, encima de mi silla.Nadie contesto. Así que salí a fuera. Nadie había, me asusté demasiado así que empecé a buscar por toda la casa. Y ahí estaba, el tío al que más he odiado en esta vida. Al que mi madre lo llamó como "mi padre".
-Mi padre: ¿Que haces aquí? ¿Dónde está tu madre?
Yo pasé de él.
-Mi padre: ¡Que me respondas, joder! Niñata de mierda. -Cogió de mis muñecas y vio algo raro en mis muñecas...

Sinopsis.


Otro día más. Otro día en el que no aguanto mis ganas de llorar, mis ganas de cortarme, en el que deseo morirme de una vez.
Siento no presentarme, me llamo Jennifer.
Tengo 15 años nací un 29 de marzo del 1998. No fue el día más feliz de mi vida, ni lo va a ser nunca. Ya que jamás, he deseado existir.
Hoy, no ha sido uno de mis mejores días. Ni que tus días fueran de los mejores -dijo mi mente-
Si, esa es mi mente. La que siempre me maltrata. La que siempre está ahí para hacerme daño. En fin, así es la vida, perdón, así es mi vida.
Y esto, solo es un comienzo.