Sí, vio mis cortes.
-Mi padre: ¿Que es esto?
-Yo: ¿Mis cortes? ¿Los ves? Gracias por hacer que me autolesione. Y ahora, sueltame no quiero verte en mi vida.
Narro:
Y ahí, en ese instante "mi padre" me pegó. Yo solamente le dije que le
odiaba que ojalá se muera. Que cuando se muera iba a bailar sobre su
tumba y montaría una fiesta.
Yo, tuve que irme a la cárcel, la cual
se llama instituto, no estaba atenta a nada. Me dolía los brazos y
sobretodo la cara. Empezaron a venir los otros compañeros, los malotes
por llamarlos de alguna manera.
Vinieron hacia mí.
-Compañero: Hola gorda. Que, ¿ya te ha pegado de nuevo el maltratador de tu padre? Eh, zorra.
No contesté.
-Compañero: ¡CONTESTA, PUTA!
Y en ese mismo instante...
No hay comentarios:
Publicar un comentario