martes, 30 de abril de 2013

Capítulo 5.

Era la que me compraron mis tíos, me la dejé en Barcelona.
Estaba alucinando. No creo que hayan venido, y más un chico...
En fin, pasé de ese tema y me empecé a vestir.
Cuando ví a la gente fuera llorando. No sabía que pasaba así que salí
fuera corriendo, pero por mala suerte, que me dejé la farmacia abierta. Sí, se me
veía todo.
Yo: ¿Qué ha pasado?
xXx: Se ha muerto.
Yo: ¿Quién?
xXx: Jennifer.
Yo: ¿Tita?
Mi tía: Cuanto tiempo, estás mucho más grande. Estás echa una mujer.
Yo: ¿Ha estado aquí Alberto?
Mi tía: Creo que no. ¿Por?
Yo: No, por nada..lo extraño
Yo y mi tía hablamos un rato. Me preguntó que me pasaba le conté solo lo de los
cortes, pero le dije por lo de mi padre...No le dije lo de los insultos.
Me empezó a vibrar el móvil. Era número oculto, no me gustaba eso. No lo cogí,
pase del móvil. Al cabo de un rato, sonó. Y yo me cansé y lo puse en silencio.
Mi tía me llevó a casa, no había nadie asi que le dije que pasara.
Yo: ¿Quiéres  algo de tomar?, ¿Agua?
Mí tía: Sí cielo, gracias.
Fui a la cocina y abrí el armario donde están los vasos. Por mala suerte, no
llegaba. No sé quién tuvo la idea de ponerlos tan arriba. Así que cogí una silla.
La puse al lado del armario, ya que sino me pego con la puerta, ya que soy demasiado torpe.
Me di cuenta de que estaba rota, así que fui a mi habitación a
coger una que había por ahí. Miré mi móvil. ¡SEGUÍA SONANDO! Ni si quiera le
di importancia, así que cogí la silla y fui hacía la cocina.
Mientras caminaba con la silla arrastrandola, vi una sombra. Me acerque hasta ahí
cuando de repente...
Continuará...

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