martes, 30 de abril de 2013

Capítulo 24.


-Alberto: Porque me pongo celoso...
-Yo: ¿Cómo? -empecé a sonreír-.
-Alberto: Ya sabes, celos de hermanos...
-Yo: Oh, claro. JAJAJAJAJAJA. Que tonta. -se me quitó la sonrisa de la cara-.
-Alberto: ¿Te pasa algo?
-Yo: Pues sí. -dije sin pensar-.
-Alberto: ¿Qué te pasa?
-Yo: Eemm, pues... Que... Bueno, que no me dejas ir. Y yo sí quiero ir.
-Alberto: Te dejo ir, pero con una condición.
-Yo: ¿Sí?
-Alberto: Que no te toque. Como te toque me encargo de dejarle sin esa cara bonita.
-Yo: JAJAJAJAJAJA. Vale. Adiós. Te quiero. -le di un abrazo-.
-Alberto: Te quiero mucho más.
Narro: Cogí mi bikini y me lo puse, luego cogí un vestidito y me lo puse. Tenía las muñequeras puestas. Estaba ya lista. Cogí un bolso donde puse ropa de recambio y algunas cosas para la playa. Avisé a mi tía para sí nos podía llevar y sí, nos pudo llevar. Cuando estábamos en la playa no vimos a los chicos. De repente alguien me cogió por detrás.
-Yo: Xavi, que susto. Mira, esta es mi prima.
-Mi prima: Encantada, me llamo Alba.
-Xavi: Igualmente, bueno, yo me llamo Xavi.
-Mi prima: Ya lo sabía, mi prima me ha hablado mucho de ti. Y sobretodo del beso magnífico que os disteis. -yo le di un codazo-. Auch, sí es verdad.
-Xavi: Oh, JAJAJAJAJAJA, no lo sabía. Bueno, Alba, ahí está con el que hablaste el otro día.
-Mi prima: Os dejo solos. Luego nos vemos.
-Xavi: Mira Jenny, voy a ser muy claro. Me gustas.
-Yo: Pues...
-Xavi: No digas nada, sé que te gusta el chico ese que se puso celoso cuando nos vio dándonos un beso.
-Yo: Xavi, no sé que pensar. Yo, bueno, joder.
-Xavi: No digas nada, sólo disfruta.
Narro: Y de repente, me beso. Me estaba empezando a gustar. Pero esto sería lo peor que he echo. Jamás me he besado tanto. Me separé rápidamente.
-Xavi: ¿Qué pasa?
-Yo: Adiós. -me fui corriendo a saber donde y empecé a llorar-
Narro: Me senté en la orilla del mar. Pensando en mi vida. Me quité el vestido, y dejé la bolsa en el suelo. Y me bañé en la playa. Estaba fría, demasiado fría. No había casi nadie, normal, no hacia sol ni nada. Hacia un poco de frío. Pero a mi no me importaba nada.
Empecé a nadar, y me aleje mucho de la orilla donde estaban mis cosas.
Pero cuando de repente vino una ola grande, y me llevó por encima. No podía salir. Me estaba ahogando. De repente ya no vi nada más, sólo negro.
Continuará...

No hay comentarios:

Publicar un comentario