lunes, 27 de mayo de 2013

Capítulo 37

Fuimos directas hacia el tren, en lo que pasó que chicos se pusieron a decir cosas de Justin, y no buenas.
Yo, no me callo nada, así que les dije:
-Yo: ¿Tienes algún problema con Justin?
-Uno: Si, es gay.
-Yo: No, no es gay. ¿Y sí lo fuera de verdad qué pasa? Eres un puto homófobo. Ojalá un hijo tuyo saliera "gay" como tú los llamas. Al fin y al cabo somos todos personas. Ah, y el criticarlo no te va a hacer más importante. Y él esta aquí por su música, no por sus relaciones entre chicos o chicas.
Narro yo: Ahí les dejé callados a todos. No dijeron nada más.
Yo, empecé a cantar baby. Bueno, yo y todas las Beliebers que habían por ahí.
Cuando acabó el trayecto, los tíos los cuales insultaron a Justin me miraron mal. Y yo, les miré aún más mal. ¿Que se creían?
Mi prima y yo estuvimos un buen rato esperando a su madre, la cual tardaba mucho en venir. Vi mi móvil, estaba sonando. Era Alberto.
*Llamada telefónica*
-Yo: ¿Si? ¿Dónde estáis?
-Alberto: Perdón, al final tengo que ir yo. Estoy apunto de llegar.
-Yo: Vale, no tardes. Tardón.
-Alberto: Yo también te quiero.
Y ahí acabó la llamada.
Después de unos eternos minutos, vimos como estaba corriendo Alberto hacia nosotras.
-Alberto: ¿Qué tal chicas? ¿Todo bien? -No podía casi ni respirar-.
-Yo: Respira, tranquilo. Y todo perfecto.
-Alberto: Pues vámonos a casa.
Durante el camino, andando, no pasó nada de lo que no pueda pasar. Llamé a mi abuela para decirle que íbamos a cenar mañana a su casa, y ya está.
Cuando entremos en casa, mi prima se fue a dormir, y yo, me puse en el ordenador. Aunque primero me puse a bailar y cantar. Estaba que no me lo creía.
Al cabo de unos días, estaba muy pegada a mi primo. Pasaba todo el rato con él y sus amigos. Y yo, le iba a confesar que me gustaba, no podía más.
-Yo: Alberto, ¿podemos hablar en privado? Tú y yo solos.
-Alberto: Claro, vamos.
-Yo: Esta vez si que seré directa, me gustas. Estoy locamente enamorada de ti. No me arrepiento de nada, y menos de ahora mismo decírtelo. Te amo, y aunque seas mi primo siempre te amare.
-Alberto: Yo...

Continuará....

domingo, 12 de mayo de 2013

Capítulo 36.


-Alberto: ¿Estás nerviosa?
-Yo: ¿Tú que crees?
-Alberto: Demasiado.
-Yo: Te quiero.
-Alberto: ¿Sabías que yo más?
-Yo: Imposible.
-Alberto: Venga, duerme. Mañana será un gran día. Lo intuyo.
Narro: Cerré los ojos, y me dormí.
Me desperté, creo que era muy temprano. Miré el reloj y eran las 8 de la mañana.
Fui al lavabo y me eché agua en la cara. Luego de eso, fui a desayunar. No había nadie despierto en casa. Puse la tele y no había nada interesante. Así que me puse a mirar Doraemon. Como me encantaba. Siempre los veía, en catalán.
Mientras veía Doraemon sentía una mirada hacia mí. Me sentía un poco incómoda, la verdad. Me fije al lado de la tele, y vi Alberto mirándome. Despeinado y sin camiseta. En ese mismo instante me gustaría follarmelo ahí. Pero no.
-Yo: ¿Qué me miras?
-Alberto: A ti, ¿algún problema?
-Yo: Sí, que sí me sigues mirando así te violo. Vas provocando.
-Alberto: Que tonta. ¿Otra vez viendo Doraemon?
-Yo: Sí, jo, me encanta. Ven, siéntate al lado mío. -se sentó al lado mío, y yo me apoyé en su pecho-.
-Alberto: ¿Sabes una cosa Jenny?
-Yo: ¿Qué cosa?
-Alberto: Que eres lo mejor de mi vida.
-Yo: Te quiero mucho.
-Alberto: Siento ser un gilipollas.
-Yo: No lo eres. Y sí lo eres, eres el gilipollas más bueno del mundo.
Narro: Y así, pasó la mañana. Era como las 6 de la tarde, mi tía estaba trabajando dentro de poco venía. Así que me metí en la ducha. Después de ducharme, dije a mi tía de que me planchara el pelo.
Y así lo hizo.
Prepare todo, hice una pancarta. Me llevé unos boligrafos para pintarme, después de meterme todo en el pequeño bolso de Justin, mi prima y yo fuimos al tren a por una amiga suya.
Estaba nerviosa, aunque no se notara.
Estábamos ya en la cola, joder, muchísima cola había. Estuvimos esperando un buen rato, desde fuera se escuchaba cantar a Carly Rae Jepsen, mi prima y yo nos pusimos a cantar y a bailar en la cola.
Dentro de un gran rato, entremos. Justin aún no había llegado, dijeron que el concierto se retardaba un poco.
Estaba mirando para todos los lados, estaba demasiado nerviosa, había mucha gente, ahí estaban mis hermanas. Miré el marcador, y ahí estaba, los números, esos números que me hicieron que me de un ataque de nervios. Todo el mundo gritaba los números. Yo,por dentro también lo hacia, y ya sólo quedaba 10 segundos.
-Yo: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. -empecé a chillar, estaba tan ilusionada-.
El concierto fue de lo mejor, a la salida me compré un par de cosas. Y mi prima me regaló una camiseta. De Justin, claro. Fuimos directas hacia el tren, en lo que pasó...
Continuará...

viernes, 10 de mayo de 2013

Capítulo 35.


-Alberto: Antes un beso.
-Yo: ¿Solo uno?
-Alberto: Los que tú quieras.
Le di un beso, pero de repente él giró la cara y entró mi prima.
-Yo: Oh, Dios, que susto.
-Mi prima: Perdón. No quería interrumpir.
-Yo: No has interrumpido nada. Él ya se iba a vestir.
-Mi prima: El desayuno está en la mesa.
-Alberto: Ya voy.
Narro: Alberto se cambió delante de mí, a él no le importaba, no sé como lo hacía. Era tan perfecto. Me lo quedé mirando durante un gran tiempo. Él se dio que le estaba mirando.
-Alberto: Soy sexy, ¿verdad?
-Yo: ¿Eh? Sí, sí. -no me enteré bien de lo que me dijo, así que dije sí por decir-.
-Alberto: Lo sabía, demasiado.
-Yo: ¿Demasiado qué?
-Alberto: Que soy demasiado sexy.
-Yo: Superas la palabra sexy y todo. -dije con demasiada ironía-.
-Alberto: Me amas. ¿Estás nerviosa? Dentro de poco ya es el concierto de Justin.
-Yo: Lo sé. Que ganas.
-Alberto: Ese chico te hace feliz. Me alegra saberlo.
-Yo: Demasiado feliz.
-Alberto: Sé que en el futuro estareis juntos y os vais a casar y tener hijos.
-Yo: JAJAJA, ¿pero qué dices? Eso nunca pasará.
-Alberto: Cuando te vea, se enamorara de ti.
-Yo: Lo dudo.
-Alberto: No seas tan negativa.
-Yo: No lo soy, sólo digo la realidad.
-Alberto: Por favor, ¿que tío no quiere que te abras de piernas para él? Incluso yo.
-Yo: ¿Te drogas?
-Alberto: No.
-Yo: Pues yo creo que sí.
-Alberto: ¿Sólo por decir verdades tengo que drogarme? Sabes muy bien que eres demasiado guapa. Rubia, ojos azules y con el físico estupendo. ¿Algo más? Yo te follaba.
Narro: En ese mismo instante sólo pensé: ¿por qué no lo haces?
Se notaba que era mi primo, decíamos las mismas barbaridades.
-Yo: Por favor, Alberto, soy tu prima.
-Alberto: Podrías ser mi follaprima, ¿no?
-Yo: Idiota. -le di un pequeño golpe en el brazo-.
-Alberto: Bueno, me tengo que ir al instituto. Te quiero.
-Yo: Yo más, adiós. Pasalo bien.
Narro: Se fue, bueno, se fueron. Mi prima y él.
Me fui acostar de nuevo, sólo daba vueltas a la cama. Mi tía se había ido a trabajar, y yo no sabía que hacer. Ha estás horas de la mañana sólo quería dormir, pero no podía. Cerré los ojos, y ya en ese mismo instante era por la tarde. Escuché gritos.
-Yo: ¿Qué pasó?
-Alberto: ¿Con el que dijo que te amaba?
-Yo: Gilipollas. ¿Qué son esos gritos?
-Alberto: Amigas...
-Yo: Oh, vaya. -mi cara cambió, estaba triste-.
-Alberto: ¿Vamos a comer?
-Yo: No tengo hambre.
-Alberto: Vamos, Jenny.
-Yo: He dicho que no y punto.
*Y así pasaron los días, era 15 de Marzo. Sólo faltaba un día para el concierto. ¿Nerviosa? No, lo siguiente. Empecé a recordar los momentos que me metía en el baño para llorar, porque sabía que jamás iría a su concierto. El primer día que me enteré sobre las entradas mis padres me dijeron que no. Yo, dije que no pasaba nada. Pero me encerré en mi habitación a llorar. Pensaba que jamás iría a un concierto suyo.
Pero mira, al final, lo conseguí.
Estaba en la habitación de mi primo, que costumbre de estar en su habitación.*
-Alberto: ...
Continuará..

domingo, 5 de mayo de 2013

Capítulo 34.


-Yo: ¿Por qué te quiero tanto Alberto? ¿Por qué? Jamás he amado tanto a alguien como a ti. Te amo tanto... Ojalá que algún día, me mires de otra forma como lo hago yo.
-XxX: Ya te miro desde la misma forma que me miras tú.
-Yo: Alba, joder, que susto. No me hagas esto otra vez.
-Mi prima: Tendrías que ver tu cara.
-Yo: Eres imbécil. Vete con Adrián, anda. Déjame a mí en paz.
-Mi prima: ¿Celosa?
-Yo: Uy sí, me encantas. Soy lesbiana. Lesbian for Alba.
-Mi prima: Idiota. Y la próxima vez podría haber sido Alberto.
-XxX: ¿Que podría haber sido yo?
-Mi prima: Os dejo solos. Adiós. Buenas noches. -se fue-.
-Alberto: Di.
-Yo: Pues... Que... -me puse nerviosa, no sabía que inventarme-. Estaba pensando en voz alta, y no eran cosas buenas sobre ti.
-Alberto: Oh, vaya. Mejor que no me enteré de lo que pensaste.
-Yo: Sí, sí. -ni siquiera escuché lo que me dijo-. Bueno, buenas noches.
Narro: Después de toda aquella escena, por fin, me dormí.
Me desperté muy tarde, o eso creía. Miré el reloj y eran las 7:35.
-Yo: Alberto, Alberto despierta.
-Alberto: Mmmm
-Yo: Levanta. Recuerda, tú aún tienes instituto.
-Alberto: No quiero. Me encuentro mal.
-Yo: Que crío. Mira, no soy tu madre pero como no te levantes te hecho agua fría.
-Alberto: No eres capaz.
Narro: Me levanté de la cama rápidamente, fui a la cocina y llené un vaso de agua fría. Fui a la habitación.
Así que quería jugar con fuego... Pues se quemara. Aún seguía ahí tumbado.
Le eché todo el vaso de agua fría por el cuerpo.
-Alberto: Jennifer Jiménez Salguero como te pille juro que te arranco la cabeza.
-Yo: JAJAJAJAJAJAJA, dijiste que no era capaz, JAJAJAJAJAJAJA. -no podía parar de reírme-.
-Alberto: Para de reirte.
-Yo: No puedo. JAJAJAJAJAJAJA. Que me meo.
-Alberto: Jennifer...
-Yo: Venga, duchate. Ah, no. Que ya te he duchado yo. JAJAJAJAJAJAJA.
-Alberto: Eres idiota.
-Yo: Por algo somos primos.
-Alberto: Te quiero.
-Yo: ¿Matar?
-Alberto: Te quiero mucho.
-Yo: Venga, vístete.
-Alberto: Antes un beso.
-Yo: ¿Solo uno?
-Alberto: Los que tú quieras.
Le di un beso, pero de repente él giró la cara...
Continuará.

Capítulo 33


-Mi mejor amiga: Jenny, por favor. JAJAJAJAJAJA, estás loca.
-Yo: Por Alberto...
-Mi mejor amiga: ¿¡CÓMO!?
-Yo: Me gusta Alberto, me encanta.
-Mi mejor amiga: Pero.. Es tu primo.
-Yo: Ya sabes que a mí no me importa nada.
-Mi mejor amiga: Lo sé. ¿Vamos a por un helado?
-Yo: Vamos.
-Mi mejor amiga: Pero esta vez no enseñes el culo.
-Yo: No lo haré.
Narro: Fuimos a por helados, la tarde pasó rapidísima al lado de ella. Ya eran las 21:00 así que no fuimos a casa.
-Mi mejor amiga: Tía, me tengo que ir ya a mi casa. Te quiero.
-Yo: Adiós, te quiero mucho más. -nos despedimos dándonos dos besos, en la mejilla-.
Narro: Entré en casa, estaba agotada, entré chillando, como lo hacía habitualmente, Alberto salió como de la nada. Me asusté y me dí con toda la pared en la cabeza.
-Alberto: ¿Estás bien?
-Yo: Sí, solo un golpe tonto.
-Alberto: Bueno, lo siento por asustarte.
-Yo: No pasa nada. Estoy acostumbrada a recibir golpes.
-Alberto: ¿Cómo?
-Yo: Olvida lo que dije.
-Alberto: ¿Vas a querer cenar?
-Yo: No, estoy agotada. ¿Podré dormir en tu cama?
-Alberto: Toda tuya.
-Yo: Gracias, buenas noches. -le di un abrazo, y un beso-.
Narro: Fui a la habitación de mi primo, pero lo extraño es que vi una camiseta de chica que no era mía. En fin, no le di mucha importancia a eso, así que fui a lavarme los dientes. Después de eso, me duche, cuando me duche,que tardé 15 minutos como mucho, salí y me encontré con una escena no demasiado agradable. Mi prima con Adrián, ¿estos no se cansan nunca?
-Yo: -tosi falsamente-.
-Mi prima: Ups, perdón. No sabía que estabas aquí.
-Yo: Pues lo estoy. Y ahora, si me lo permitis me voy a dormir. Buenas noches.
-Mi prima: Buenas noches. Descansa. -y mi prima se fue con Adrián-.
Narro: Cuando se fueron, cerré los ojos, per no podía dormir. Estaba dando tantas vueltas a la cama, que hasta me caí al suelo. No me hice daño, ya que estaba acostumbrada a caerme. Fui a coger el móvil, pero no sé donde podría estar. Así que dejé de buscar. Me cansé de dar vueltas sin sentido alguno en la cama. Así que me puse a pensar. A pensar en voz alta.
-Yo: ¿Por qué te quiero tanto Alberto? ¿Por qué? Jamás he amado tanto a alguien como a ti. Te amo tanto... Ojalá que algún día, me mires de otra forma como lo hago yo.
XxX: Ya te miro desde la misma forma que me miras tú.
Continuará...

sábado, 4 de mayo de 2013

Capítulo 32.


-Yo: Déjame hablar. ¿Lo del otro día? ¿Recuerdas? Me dijiste que me amabas, y no como de familia sino como algo más.
-Alberto: ...
-Yo: ¿Vas a decir algo?
-Alberto: ...
-Yo: Te estoy hablando a ti.
-Alberto: Lo sé Jenny.
-Yo: Pues di.
-Alberto: No sé como decirte esto.... Jenny tú... Sólo quiero que te hagas pasar por mi novia.
-Yo: ¿Qué? No, no.
-Alberto: Por favor.
-Yo: No has respondido a mi pregunta.
-Alberto: No, no me gustas. Tranquila.
-Yo: Menos mal. -sonreí, con la sonrisa más falsa del mundo-.
-Alberto: ¿Estás bien?
-Yo: Perfectamente. Pero no voy a ser tu novia... De mentira, claro.
-Alberto: Por favor Jennifer. Hazlo por David.
-Yo: No me llames Jennifer. Y a David ni me lo menciones, ¿clarito?
-Alberto: Pero dime que sí.
-Yo: No. -y me fui-.
Narro: Sabía que algo bueno no era. Sabía que todo era una mentira. Odio esto. Odio mi vida. Me odio a mí misma.
Fui a la habitación de mi prima, y la veo liandose con Adrián. Yo mejor me iba de ahí.
Fui al comedor donde estaba mi tía.
-Mi tía: ¿Qué pasa?
-Yo: Nada. Estoy nerviosa, ya sabes, el concierto de mi Justin.
-Mi tía: ¿Ya tienes todo preparado?
-Yo: La verdad que no, pero aún hay tiempo. Me quedaré aquí por semana santa, ¿verdad?
-Mi tía: Sí, y tus padres también vendrán.
-Yo: Oh, yo no sabía eso.
-Mi tía: Te echan de menos, Jennifer.
-Yo: Y yo a mi madre también.
-Mi tía: ¿Hoy no vas a salir?
-Yo: No tengo muchas ganas.
-Mi tía: Podrías quedar con tu mejor amiga de aquí. ¿Te acuerdas de ella? Ella se acuerda mucho de ti.
-Yo: Sí que me acuerdo de ella...
-Mi tía: ¿Quieres que llame a su madre?
-Yo: ¿Lo harías? Te adoro tita, eres la mejor.
-Mi tía: Te quiero mucho, Jennifer.
Narro: Mi tía llamó a la madre de mi mejor amiga de Barcelona. Cuando dejó de hablar, me miró con una cara demasiado alegre.
-Mi tía: Dice que vendrá hacia aquí. Se quedará toda la mañana, y está tarde salir y eso.
-Yo: Gracias, te quiero. Me voy a vestir. Ahora vengo.
Narro: Me vestí y después de vestirme, justamente, picaron, era mi mejor amiga. La mañana pasó rápida. Cuando ya era las 16:30 o así salimos a la calle.
-Yo: Estoy cansada de caminar.
-Mi mejor amiga: Vamos, corre.
-Yo: Esos niños me van a comer el culo, en serio. -y me bajé los pantalones y enseñe el culo-.
-Mi mejor amiga: Jenny, por favor. JAJAJAJAJAJA, estás loca.
-Yo: Por Alberto...
-Mi mejor amiga: ¿¡CÓMO!?
Continuará...

Capítulo 31.


Narro: Joan y Adrián me hicieron caso y se fueron a dormir. Alberto, jamás me hace caso... Pero se quedó tumbado en su cama. Estaba mirando al techo muy pensativo.
-Yo: ¿En qué piensas tanto? Se te ve demasiado concentrado.
-Alberto: En ti.
-Yo: Alberto, yo...
-Alberto: Shh, no digas nada. Cierra los ojos. -los cerré, claramente-. Y a dormir.
Narro: No me esperaba eso, pero al instante me quedé dormida abrazada a él. Me encantaba dormir con él, más bien me gustaba pegarme a él. Me encanta su olor.
Abrí mis ojos, y miré al lado de mi cama, no estaba Alberto. No le di mucha importancia, así que fui a desayunar.
-Yo: Buenos días familia.
-Mi prima: Buenos días. ¿Qué tal has dormido? Escuché ayer muchos gritos por la habitación de Alberto...
Al instante me puse roja como un tomate.
-Mi prima: Te me pones roja y todo.
-Yo: No paso nada. Gritaba porque estaba asustada.
-Mi prima: ¿Tan grande la tiene?
-Yo: Eres una cerda.
Narro: Desayune, y me fui a lavar los dientes.
Hoy no tenías muchas ganas de salir ni de nada. Así que hoy me quedaría en casa.
Cuando acabé de lavarme los dientes, salí del lavabo y fui a buscar a mi prima. Pero tengo tanta mala suerte que al salir del lavabo me tropecé con mi primo.
-Yo: Perdón. -ni siquiera le miré a la cara, no podía-.
-Alberto: Me podrías mirar a la cara, al menos.
-Yo: Alberto, no estoy de humor. No quiero pelear.
-Alberto: Mira, no sé que pasó ayer. Pero estaba un poco ido. Así que seguramente que era todo mentira.
-Yo: Pero...
-Alberto: Pero nada, todo mentira.
-Yo: Déjame hablar. ¿Lo del otro día? ¿Recuerdas? Me dijiste que me amabas, y no como de familia sino como algo más.
-Alberto: ...
-Yo: ¿Vas a decir algo?
-Alberto: ...
-Yo: Te estoy hablando a ti.
-Alberto: Lo sé Jenny.
-Yo: Pues di.
-Alberto: No sé como decirte esto.... Jenny tú............
Continuará...

viernes, 3 de mayo de 2013

Capítulo 3O.


Pero de repente giré para adelante la cabeza, para mirar por la puerta, y vi a alguien. Del susto, caí al suelo. Vi tres sombras. Empecé a llorar. Estaba asustada, alguien ha entrado en casa.
Cerré la puerta silenciosamente y me dejé caer en ella mientras lloraba y apoyaba mis manos en mis rodillas.
Cuando de repente alguien intenta abrir la puerta. Yo con todas mis fuerzas no dejé que la abrieran. Pero cuando de repente alguien grita:
-XxX: Jenny, joder. No te voy hacer nada.
Narro: ¿Cómo sabía mi nombre? Así que abrí la puerta. Era Alberto y sus amigos. Tenía la necesidad de pegarle a los tres. ¿Quién se creen que son para asustarme así?
-Yo: Vosotros lo de imbécil lo superais, ¿verdad?
-Alberto: Tienes los ojos un poco rojos. ¿Por qué has llorado mi amor?
-Yo: ¿Mi amor?
-Adrián: Estás preciosa con ese pijama.
-Alberto: Cuidado con mirarla, es mía.
-Yo: Yo no soy de nadie.
-Alberto: Y tanto que sí eres de alguien, y ese alguien se llama Alberto. -se empezó acercar a mí, estábamos demasiado cerca-.
-Yo: ¿Podrías alejarte un poco de mí? Me siento acosada.
-Alberto: Estás demasiado buena, prima.
-Yo: ¿E...Est...Estás borracho?
-Alberto: ¿Yo? He bebido muy poco.
-Yo: ¿Eres idiota? ¿En serio?
-Alberto: Lo e hecho por ti.
-Yo: ¿Por mí?
-Alberto: Estás todo el día en mi cabeza, joder. Cuando alguien te mira, no sabes lo celoso que me pongo. Y lo que ha pasado está tarde... Me has destrozado el corazón, joder. Eres... eres mi vida. Te amo. Jenny, sal de mi cabeza. Pero jamás de mi vida.
Narro: Empecé a llorar. Era tan... Tan él. Era único. Pero lo nuestro es imposible, además, está borracho. Dice cosas sin sentido.
-Yo: Por favor, iros a dormir.
-Alberto: Yo sólo dormire si es contigo.
Narro: Joan y Adrián me hicieron caso y se fueron a dormir. Alberto, jamás me hace caso... Pero se quedó tumbado en su cama. Estaba mirando al techo muy pensativo.
-Yo: ¿En qué piensas tanto? Se te ve demasiado concentrado.
-Alberto: En ti.
Continuará..

jueves, 2 de mayo de 2013

Capítulo 29.


No sé sí él aún seguía delante mío, estaba en otro mundo en el cual no era la realidad. Seguía aún pensando en como reaccionar. Yo solo obtuve el decir un triste oh de mi boca. No sé sí aún seguiría ahí. No me importaba. Sólo sí es un sueño, quería despertarme ya. Al fin pude reaccionar, por mi mala suerte no había nadie. Busqué Alberto por toda la habitación y ni rastro de él. ¿A lo mejor fue una imaginación? No, él estaba aquí. En frente mío. Era casi imposible que no fuera real.
Me asusté, alguien tocó a la puerta.
-XxX: ¿Jenny? ¿Qué haces ahí?
-Yo: Oh, Alba. ¿Sabes dónde está Alberto?
-Mi prima: Sí, justamente acaba de salir ahora. Y con cara de mosqueado. ¿Qué ha pasado?
-Yo: Oh -suspire aliviada, no había sido una imaginación mía-. Ya sabes, se enfada por todo.
-Mi prima: ¿Te vas a quedar ahí todo el día?
-Yo: Oh, no, JAJAJA. Ya salgo.
Narro: Tenía que pensar en todo lo que había pasado. Sí esto había sido real... ¿Alberto realmente me quiere? Tenía mis dudas. Aún ni sabía sí lo que había dicho lo sentía de verdad.
La mañana pasó rápida, y no vi Alberto por ninguna parte. ¿Dónde se habrá metido?
Ya era la hora de cenar, y tampoco aparecía. Bueno, mejor. Estaría más tranquila. Cené tranquilamente. Luego me fui al cuarto de mi primo, el cual estaba vacío. Notaba raro que no estuviera él o alguno de sus amigos.
Mientras pensaba en donde podría estar, me quedé dormida en su cama.
Me desperté a la media noche,.sonó algo raro. Abrí los ojos lentamente.
-Yo: ¿Alberto? ¿Eres tú?
Me levanté rápidamente de la cama, la cual cuando puse un pie en el suelo caí. Había notado como sí alguien me hubiera cogido de los pies. Estaba asustada. Me levanté del suelo, y encendí rápidamente la luz.
No había nadie, ni nada. Mirada a todos los lados pero es que ni siquiera había nada. Me asome para ver sí había alguien despierto. Pero oí un sonido raro detrás mío. Me giré, y no veía nada. Presentia que había algo o alguien. Me estoy volviendo loca.
Pero de repente giré para adelante la cabeza, para mirar por la puerta, y vi a alguien. Del susto, caí al suelo. Vi tres sombras. Empecé a llorar. Estaba asustada, alguien ha entrado en casa.
Continuará...

Capítulo 28.


-Yo: ¿Eres gilipollas? ¡NO MIRES!
-XxX: Hija mía, que soy yo.
-Yo: Alba, eres idiota. Traeme una toalla.
-Alba: Mejor que te la traiga Alberto, GRR. Adiós.
-Yo: Te odio, puta.
Narro: Y se fue,sí, así como lo leeís. Fue a por Alberto. ¿Esta niña es gilipollas? Como la odio. De repente escuche que tocaron a la puerta.
-Yo: ¿Quién?
-XxX: Soy Alberto. Me dijo Alba que necesitas una toalla. ¿Me dejaras entrar?
-Yo: Alberto, estoy desnuda.
-Alberto: Por favor, Jenny, somos primos. No haré nada que tú no quieras.
-Yo: Quiero que dejes la toalla en el suelo y que te vayas.
-Alberto: Como la señorita lo desee.
Narro: Abrí la puerta un poquito, exactamente me había hecho caso. Así que rápidamente abrí la puerta y cogí la toalla. Me cambie y todo eso. Luego de salir me encontré a mi primo enfrente de la puerta ¿acaso me quería matar de un susto este inútil?
-Yo: ¡AAAAH! ¿Me quieres matar de un susto?
-Alberto: Quiero hablar contigo, siéntate.
-Yo: Dime.
-Alberto: Mira, te quiero.
-Yo: ¿Sólo es eso? -me levanté de donde estabamos sentados, la cama, pero él me cogió de el brazo. Y yo me giré, quedemos pegados. Frente a frente-.
-Alberto: Te amo. No como prima.
Narro: Ahí me quedé en shock. No sabía que hacer. Estábamos tan juntos del uno al otro... No podía mantener la respiración, estaba en no sé donde. ¿Cuantas veces había deseado qué esas palabras salieran de su boca? Tantas veces... Esto me parece algo no real. No sé que quería hacer. ¿Y sí es una broma? ¿Y sí sólo quería ver como reaccionaba para luego contarselo a sus amigos y reírse de mí? Aún estaba ahí en shock. No sabía que decir ni que hacer.
No sé sí él aún seguía delante mío, estaba en otro mundo en el cual no era la realidad. Seguía aún pensando en como reaccionar. Yo solo obtuve el decir un triste oh de mi boca. No sé sí aún seguiría ahí. No me importaba. Sólo sí es un sueño, quería despertarme ya.
Continuará...

miércoles, 1 de mayo de 2013

Capítulo 27.


Capítulo 27.
-Yo: Mira, voy a ir al grano. Alberto yo... No quiero vivir más.
-Alberto: ¿Por qué? ¿Qué pasó con ese imbécil? Juro que va a morir cuando le vea. O al menos se quedará sin piernas. Y sin cabeza. Quiero sacarle sus sesos.
-Yo: Ya, Alberto, ya.
-Alberto: No, ya no. Ese es un hijo de puta. No sé que te habrá dicho o que te ha hecho. Pero lo va a pagar caro, muy caro.
-Yo: Alberto, me dijo que era una apuesta y que quién me iba a querer a mí sí soy una gorda...
-Alberto: Dame tu móvil.
Narro: Le di mi móvil, aunque ni siquiera pensé en nada. Sabía que sí no se lo daba, iba a ser peor. Sólo escuchaba hablar él:
-Alberto: Hola. ¿Eres Xavi?
-Alberto: Eres un hijo de la gran puta. Juro que sí te veo por la calle, será ese él último día que la veas. Porque a ella no le llama gorda ni Dios, ¿entiendes? Eres un gilipollas, una apuesta... Pues te la metes por el puto culo. Hijo de puta.
Narro: Y colgó. Vi en su mirada que tenía mucha rabia. Esto no me gustaba...
-Yo: ¿Alberto?
-Alberto: ¿Sí?
-Yo: Por favor, no le hagas nada.
-Alberto: Tú primero vete a duchar y ya luego tendremos una charla...
Narro: Cogí mi ropa y me fui a duchar. Pero cuando me metí en la ducha vi que alguien se había metido en el lavabo. Yo no dije nada, mientras que no abrieran las cortinas de la ducha... Miré un poco apartando las cortinas, y me encontré Alberto meando.
-Yo: ¡ALBERTO!
-Alberto: No me chilles. ¿Sí?
-Yo: ¿Qué haces?
-Alberto: Intentando mear.
-Yo: Oh, lo siento.
Narro: A mí, no me importó nada que estuviera ahí. Lo contrario. Me sentía protegida. Acabé de ducharme, y cogí una toalla. La cual no había en ningún sitio. Mierda.
-Yo: ¡Alberto!
...
No contestó nadie.
-Yo: Joder, Alberto. -chille aún más fuerte-.
...
Pero nada, no estaba.
-Yo: Me cago en mi vida. ¡¡¡¡ALBERTO!!!! -chille con todas mis fuerzas-.
Narro: Y ahí, de repente, se abrió la puerta del lavabo.
-Yo: ¿Eres gilipollas? ¡NO MIRES!
Continuará...