domingo, 5 de mayo de 2013

Capítulo 33


-Mi mejor amiga: Jenny, por favor. JAJAJAJAJAJA, estás loca.
-Yo: Por Alberto...
-Mi mejor amiga: ¿¡CÓMO!?
-Yo: Me gusta Alberto, me encanta.
-Mi mejor amiga: Pero.. Es tu primo.
-Yo: Ya sabes que a mí no me importa nada.
-Mi mejor amiga: Lo sé. ¿Vamos a por un helado?
-Yo: Vamos.
-Mi mejor amiga: Pero esta vez no enseñes el culo.
-Yo: No lo haré.
Narro: Fuimos a por helados, la tarde pasó rapidísima al lado de ella. Ya eran las 21:00 así que no fuimos a casa.
-Mi mejor amiga: Tía, me tengo que ir ya a mi casa. Te quiero.
-Yo: Adiós, te quiero mucho más. -nos despedimos dándonos dos besos, en la mejilla-.
Narro: Entré en casa, estaba agotada, entré chillando, como lo hacía habitualmente, Alberto salió como de la nada. Me asusté y me dí con toda la pared en la cabeza.
-Alberto: ¿Estás bien?
-Yo: Sí, solo un golpe tonto.
-Alberto: Bueno, lo siento por asustarte.
-Yo: No pasa nada. Estoy acostumbrada a recibir golpes.
-Alberto: ¿Cómo?
-Yo: Olvida lo que dije.
-Alberto: ¿Vas a querer cenar?
-Yo: No, estoy agotada. ¿Podré dormir en tu cama?
-Alberto: Toda tuya.
-Yo: Gracias, buenas noches. -le di un abrazo, y un beso-.
Narro: Fui a la habitación de mi primo, pero lo extraño es que vi una camiseta de chica que no era mía. En fin, no le di mucha importancia a eso, así que fui a lavarme los dientes. Después de eso, me duche, cuando me duche,que tardé 15 minutos como mucho, salí y me encontré con una escena no demasiado agradable. Mi prima con Adrián, ¿estos no se cansan nunca?
-Yo: -tosi falsamente-.
-Mi prima: Ups, perdón. No sabía que estabas aquí.
-Yo: Pues lo estoy. Y ahora, si me lo permitis me voy a dormir. Buenas noches.
-Mi prima: Buenas noches. Descansa. -y mi prima se fue con Adrián-.
Narro: Cuando se fueron, cerré los ojos, per no podía dormir. Estaba dando tantas vueltas a la cama, que hasta me caí al suelo. No me hice daño, ya que estaba acostumbrada a caerme. Fui a coger el móvil, pero no sé donde podría estar. Así que dejé de buscar. Me cansé de dar vueltas sin sentido alguno en la cama. Así que me puse a pensar. A pensar en voz alta.
-Yo: ¿Por qué te quiero tanto Alberto? ¿Por qué? Jamás he amado tanto a alguien como a ti. Te amo tanto... Ojalá que algún día, me mires de otra forma como lo hago yo.
XxX: Ya te miro desde la misma forma que me miras tú.
Continuará...

No hay comentarios:

Publicar un comentario