martes, 30 de abril de 2013

Capítulo 2O.


-Yo: Besame.
-Alberto: ¿En serio estás bien?
-Yo: Joder Alberto. ¿Eres tonto? ¿Estás ciego? Eres mi primo, sí lo eres, pero... ¿y qué? Joder, te amo.
-Alberto: ¿Cómo?
-Yo: Por dios Alberto, te amo. Joder, no aguanto. Me gustas, coño. Y no sabes cuanto...
Narro: Alberto se quedó ahí sin decir nada. Yo sólo empecé a llorar, como no... Y lo que vieron mis ojos... Él, se fue. Vi como se marchaba. Sólo empecé a llorar más. No podía estaba destrozada. Juro que ese día me iba a morir. Ese día iba a coger un tenedor y no para cortarme ni eso, sino para clavarmelo en el corazón. Seguro que eso doleria menos que lo que me está doliendo esto.
No quería sufrir más. Llamé a mi madre.
*Llamada telefónica*
-Yo: ¿Mamá?
-Mi madre: ¿Jennifer?
-Yo: Sí, mamá, soy yo. ¿Puedo ir a Valencia?
-Mamá: Acuérdate que tienes que volver para ir al concierto de Justin. Es una tontería volver para luego ir de nuevo. ¿Qué pasó?
-Yo: Mamá, te amo. Jamás lo olvides.
-Mamá: ¿Pero que te pasa?
No contesté y le colgué. Estaba decidida hacerlo. Quería morir. No quería sufrir más. Pero he recordado las palabras de mi madre: 'Acuérdate que tienes que volver para ir al concierto de Justin.'
Justin... Busqué en mi móvil sus canciones y empecé a escucharlo. Mientras escuchaba su música lloraba.
Estaba sola en éste mundo, lo había perdido todo. Hasta mi corazón.
Quise salir, pero no me atrevía. Estaba echa polvo. Se notaba que había llorado. Tenía los ojos muy rojos. Pero me daba igual. Salí. Y fui corriendo a la habitación de mi prima, la cual no estaba en su habitación. No sabía que hacer así que fui a la cocina, tampoco había nadie, cogí el cuchillo o al menos intentaba encontrar alguno. No había ninguno, así que empecé a buscar en el lavabajillas. Bingo, ahí sí estaban los cuchillos. Cogí uno me giré y...
-XxX: ¿Qué haces con ese cuchillo en la mano?

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