martes, 30 de abril de 2013

Capítulo 7.

Pero me aparte. Es mi primo, dudo que algún día lo bese.
Lo amas, ¿por qué no lo besas? -dijó mi mente-
En estos momentos, mi mente tenía razón. ¿Por qué no lo hacía? Lo amaba,
pero...Joder, era mi primo.
Alberto: Eres mala. Yo quería un beso tuyo.
Yo: Eres mi primo. Que asco. Antes beso a un muerto que a tí.
Vi como a Alberto se le cambió la cara. Estaba como...¿Triste?, ¿le habrá
afectado lo qué le he dicho?
Yo: ¿Qué te pasa?
Alberto: Nada, no lo entenderías.
Yo: Vamos, cuéntamelo. Soy tú prima.
Alberto: Ese es él problema.
Yo: ¿Qué?
Y de repente vimos a mi tía. ¿Cuánto tiempo había estado ahí?
Mi tía: Jennifer no para de vibrar tú móvil
Fui a por mi móvil. Jodido móvil.
Lo cogí.
XxX: ¿Es usted Jennifer Jiménez?
Yo: Sí, ¿hay algún problema?, ¿a pasado algo?
XxX: Mira, sí. Ha habido un accidente.
Yo: Y...
XxX: En ese accidente, estaba tú madre.
Yo: Es una broma, ¿verdad?, no me hace gracia. No jugas con esto, joder.
Colgué.
¿A qué mente tan retorzida se le pasa por la cabeza gastar estas bromas?
Fui al comedor, donde estaba mi tía y mi primo.
Tía: ¿Quién era?
Yo: Oh, nadie. Una broma.
Tía: Ay, la gente con las bromas...
Alberto: Dudo que sea una broma. te están llamando de nuevo.
Yo: Son unos pesados. A lo mejor ahora será la compañía del móvil.
Tía: ¿Qué tal está tu madre?, hace mucho que no la veo, no ha aparecido por aquí.
Yo: Oh, pues está bien, creo. Pues no sé donde debe estar. Tendría que haber venido hace...
Miro él reloj y...










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