martes, 30 de abril de 2013
Capítulo 18.
Pero de repente... Alguien empezó a decir mi nombre.
-Mi prima: ¿Qué hacías con los labios? Que el tío bueno ya no está aquí eh.
-Yo: ¿Cómo? ¿Qué?
Vale, todo fue un sueño. Quería irme ya a casa. Quería morir. Deseaba como nadie ese beso.
-Mi prima: ¿Qué te pasa?
-Yo: Quiero irme a casa, por favor. -empecé a llorar, así, de la nada.-
Narro: Mi prima fue a por mi tía, la cual a saber donde estaba. Y de repente noto que se acercan los chicos. (Alberto, Adrián y Joan).
-Alberto: ¿Te quieres ir ya?
-Yo: -giré la cara para que no notara que estaba llorando-. Porque sí Alberto, por favor, déjame.
-Alberto: Bueno, pero al menos mírame a la cara cuando te hablo. -me giró la cara.-
-Alberto: ¿Qué te pasa?
-Yo: Nada, joder.
Narro: Me fui corriendo a saber donde... Corrí sin rumbo alguno. Decidí parar. Pero ni siquiera sabía donde estaba. Miré hacia atrás y no vi a nadie. Ni siquiera escuchaba nada, sola las olas del mar. Salí a la calle. No había nadie. Pero que nadie. Miré a lo lejos, y tampoco había nadie.
Estaba nerviosa, así que empecé a llorar de nuevo.
Lloraba por todo, no me quedó otra que coger el móvil.
-Yo: ¡Mierda! Sin cobertura. -chille.-
Narro: Esto ya era lo peor que me podía pasar. Camine, otra vez, sin rumbo alguno. Me encontré con unos chicos, los cuales no me parecían buena gente. Así que ni les miré, ni me acerque. Pero ellos, creo que sí me vieron. Noté como pasos sé acercaban a mí. Cada vez los notaba más cerca así que empecé a correr. Lo cual el que venía detrás mío también corría. Corrí, corrí y al fin vi a gente. Pero no encontraba a mi prima ni a nadie. Perdí a quien venía detrás mío. Ya no tenía tanto miedo cómo antes así que me calme. Miré de nuevo el móvil, y por fin tenía cobertura. Tenía mil llamadas perdidas de mi primo. Lo iba a llamar, cuando de repente alguien me coge por detrás y me tapa los ojos...
Continuará...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario