viernes, 10 de mayo de 2013
Capítulo 35.
-Alberto: Antes un beso.
-Yo: ¿Solo uno?
-Alberto: Los que tú quieras.
Le di un beso, pero de repente él giró la cara y entró mi prima.
-Yo: Oh, Dios, que susto.
-Mi prima: Perdón. No quería interrumpir.
-Yo: No has interrumpido nada. Él ya se iba a vestir.
-Mi prima: El desayuno está en la mesa.
-Alberto: Ya voy.
Narro: Alberto se cambió delante de mí, a él no le importaba, no sé como lo hacía. Era tan perfecto. Me lo quedé mirando durante un gran tiempo. Él se dio que le estaba mirando.
-Alberto: Soy sexy, ¿verdad?
-Yo: ¿Eh? Sí, sí. -no me enteré bien de lo que me dijo, así que dije sí por decir-.
-Alberto: Lo sabía, demasiado.
-Yo: ¿Demasiado qué?
-Alberto: Que soy demasiado sexy.
-Yo: Superas la palabra sexy y todo. -dije con demasiada ironía-.
-Alberto: Me amas. ¿Estás nerviosa? Dentro de poco ya es el concierto de Justin.
-Yo: Lo sé. Que ganas.
-Alberto: Ese chico te hace feliz. Me alegra saberlo.
-Yo: Demasiado feliz.
-Alberto: Sé que en el futuro estareis juntos y os vais a casar y tener hijos.
-Yo: JAJAJA, ¿pero qué dices? Eso nunca pasará.
-Alberto: Cuando te vea, se enamorara de ti.
-Yo: Lo dudo.
-Alberto: No seas tan negativa.
-Yo: No lo soy, sólo digo la realidad.
-Alberto: Por favor, ¿que tío no quiere que te abras de piernas para él? Incluso yo.
-Yo: ¿Te drogas?
-Alberto: No.
-Yo: Pues yo creo que sí.
-Alberto: ¿Sólo por decir verdades tengo que drogarme? Sabes muy bien que eres demasiado guapa. Rubia, ojos azules y con el físico estupendo. ¿Algo más? Yo te follaba.
Narro: En ese mismo instante sólo pensé: ¿por qué no lo haces?
Se notaba que era mi primo, decíamos las mismas barbaridades.
-Yo: Por favor, Alberto, soy tu prima.
-Alberto: Podrías ser mi follaprima, ¿no?
-Yo: Idiota. -le di un pequeño golpe en el brazo-.
-Alberto: Bueno, me tengo que ir al instituto. Te quiero.
-Yo: Yo más, adiós. Pasalo bien.
Narro: Se fue, bueno, se fueron. Mi prima y él.
Me fui acostar de nuevo, sólo daba vueltas a la cama. Mi tía se había ido a trabajar, y yo no sabía que hacer. Ha estás horas de la mañana sólo quería dormir, pero no podía. Cerré los ojos, y ya en ese mismo instante era por la tarde. Escuché gritos.
-Yo: ¿Qué pasó?
-Alberto: ¿Con el que dijo que te amaba?
-Yo: Gilipollas. ¿Qué son esos gritos?
-Alberto: Amigas...
-Yo: Oh, vaya. -mi cara cambió, estaba triste-.
-Alberto: ¿Vamos a comer?
-Yo: No tengo hambre.
-Alberto: Vamos, Jenny.
-Yo: He dicho que no y punto.
*Y así pasaron los días, era 15 de Marzo. Sólo faltaba un día para el concierto. ¿Nerviosa? No, lo siguiente. Empecé a recordar los momentos que me metía en el baño para llorar, porque sabía que jamás iría a su concierto. El primer día que me enteré sobre las entradas mis padres me dijeron que no. Yo, dije que no pasaba nada. Pero me encerré en mi habitación a llorar. Pensaba que jamás iría a un concierto suyo.
Pero mira, al final, lo conseguí.
Estaba en la habitación de mi primo, que costumbre de estar en su habitación.*
-Alberto: ...
Continuará..
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Me encantan son tan hgbjrdfbgvrvfhrvfgrv como me subcribo ?? pasate por mi blog :serfelizblogspot.blogspot.com.es
ResponderEliminar